Comida vacía

Comida vacía

Todos conocemos aquel refrán que nos explica que es mejor “mayor calidad que cantidad”. Puede ser aplicado para casi cualquier cosa, incluso nuestra alimentación, donde hoy lo podemos incluir. Algunas veces comemos y poco tiempo después volvemos a tener hambre. ¿Cómo sucede eso si nos servimos una buena ración en la comida?

Nuestro cuerpo es una compleja maquinaria que reacciona a cada cosa que ingerimos, así que es posible que tu último bocado haya incluido algún alimento que lo hace reaccionar de esta manera. Hay una lista de muchos alimentos que podemos llamar vacíos, ya que solo te brindan una efímera sensación de saciedad y es poco su aporte nutricional.

Te dejamos algunos de los que figuran en esta lista, publicada por la revista Time:

  1. Pan blanco: En el proceso de elaboración, la semilla de trigo pierde la cáscara, por lo brinda menos contenido de fibra y es más difícil sentirnos satisfechos. Por otro lado, las harinas refinadas tienen un impacto en los niveles de azúcar. Especialistas españoles ha explicado que, de acuerdo a un estudio, quienes comían más de dos porciones de pan blanco por día eran un 40% más propensos a sufrir obesidad a mediano plazo. Controla la cantidad de raciones que consumes e intenta sustituirlo por pan integral.
  2. Jugos: Aunque son naturales, la mayor cantidad de fibra se pierde al desechar la pulpa y, en algunos casos, la piel. Por otro lado, es común que se le agregue azúcar blanca, que podría aumentar los niveles de insulina en la sangre. Ese cambio en el nivel de insulina es el que puede provocarte la sensación de hambre poco tiempo después. Prefiere las frutas enteras, o puedes preparar un smoothie, usando también la fruta entera con un poco de polvo proteico o una cucharada de mantequilla de algún fruto seco para aumentar la saciedad. No está de más recordarte que te alejes de helados llenos de azúcar y colorantes artificiales.
  3. Snacks: La mayoría están compuestos por carbohidratos simples de rápida absorción, por lo que tu cuerpo los consume velozmente y volverán las ganas de comer, especialmente algún dulce. Lo que muchas veces significa comer dos veces, algo que quizás no sea saludable y que pondrá en un subibaja tus niveles de azúcar en el cuerpo. ¿Te suena esto conocido?
  4. Comida chatarra: Es un fijo en esta lista. La primera razón es su alto contenido en grasas trans, que además de tener un efecto negativo en tu salud, inflaman tu estómago por lo que crees estar lleno. De igual forma, contienen jarabe de maíz (un componente de muchos de los ingredientes usados para su elaboración) que por su contenido en fructosa tiene incidencia en tus niveles de azúcar y una posterior sensación de hambre; agrega el alto contenido de sodio que facilitan el proceso de deshidratación. Lo que podemos recomendarte es que si debes comer fuera de casa, o llamar al delivery, elige opciones más frescas, saludables y naturales.
  5. Alcohol: A pesar de no ser un alimento, se incluye en esta lista por su capacidad de provocar hambre. De acuerdo a una investigación de Alcohol & Alcoholism, ingerir tres porciones puede tener un impacto del 30% en los niveles de leptina, una hormona que te hace sentir satisfecho. Igualmente, elimina de forma rápida tus reservas de carbohidratos, por lo que solo aumentará tus ganas de comer.
  6. Pastas de harina blanca: Tienen un efecto similar al del pan blanco, además de ser más fáciles de comer en grandes cantidades. Al consumir grandes cantidades de carbohidratos simples, el páncreas trabaja para producir insulina, y así podría disminuir tu nivel de azúcar en la sangre y sentirte aún hambriento. En este caso, el acompañante es clave para sentirte satisfecho, así que debes elegirlo bien y evitar salsas preelaboradas, que contienen gran cantidad de químicos y conservantes.
  7. Glutamato Monosódico (MSG): No es un alimento, pero sí una sustancia agregada a muchos tales como: comida china, vegetales enlatados, sopas, carnes procesadas e incluso cervezas y helados para realzar su sabor. Se estima, de acuerdo a investigaciones en España, que su consumo puede incrementar el apetito hasta 40%, generando un mayor consumo de alimentos y, en casos extremos, ser un factor de la obesidad.
  8. Sushi: Sí, tienen un sabor único y puedes creer que disfrutas de los productos del mar mientras los consumes. Pero muchos de los rolles están compuestos mayormente de arroz, que en una buena cantidad tiene el mismo efecto que el pan blanco o las pastas que te mencionamos antes. Si comes solo rolles, es probable que poco tiempo después vuelvas a tener hambre.
  9. Endulzantes artificiales: Le hacen creer a tu cerebro que estás consumiendo azúcar, también con las calorías que ésta aporta, por lo que terminará sintiendo que aún hay un vacío y te pedirá más alimentos.
  10. Cereales infantiles: Están llenos de azúcar, harinas refinadas y su aporte en fibra es bajo, por lo que no resultan la mejor opción para comenzar el día. Se ha determinado que en las mañanas tener niveles más altos de cortisol (una sustancia que ayuda al cuerpo a prepararse para el estrés del día), lo que significa que es más difícil metabolizar los azúcares ingeridos y puede incrementar los niveles de éstos, pero aun así no llegan a los lugares del cuerpo donde son requeridos, lo que nos hace sentir cansados y con hambre.
  11. Pizza: La favorita de muchos, sin embargo con una gran cantidad de harinas refinadas, grasas y, en ocasiones conservantes, que en poco tiempo harás que tengas hambre, y te provocará comer más de un par de rebanadas. Siempre es recomendado hacer una pizza en casa y con masa integral, carnes magras, muchos vegetales y sólo un poco de queso para evitar estas consecuencias.


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