Comienza el año convirtiendo tu pasión en ganancias

Este es el momento propicio para establecer resoluciones. Ya sea perder peso, estudiar, viajar, buscar una pareja, buscar un nuevo trabajo o, mejor aún, independizarse económicamente comenzando un nuevo negocio, son las favoritas en nuestros pensamientos o en esos “papelitos” que escribimos y guardamos hasta el próximo diciembre para ver si logramos nuestro cometido.

Si tu resolución de año nuevo es comenzar un nuevo negocio para ser tu propio jefe y así poder convertir eso que te apasiona en ganancias, quiero compartir contigo seis consejos que te ayudarán en el proceso de planificación y establecimiento de tu emprendimiento.

  1. No se trata de ti, sino del cliente: Si bien estás buscando convertir lo que te apasiona en ganancias, recuerda que el mercado no está interesado en eso, sino en cómo puedes ayudarlo. A la hora de comprar, el cliente se pregunta, inconscientemente, ¿qué hay aquí para mí? ¿En qué me beneficia esto? Y esas son las preguntas que debes responder antes de dar los primeros pasos. El cliente invertirá su dinero en productos y servicios que satisfagan sus necesidades, por lo que debes analizar bien cómo eso que te apasiona lo beneficiará.
  2. Mantén el foco en tu objetivo: Nelson Mandela una vez dijo “La mayor gloria no es nunca caer, sino levantarse siempre”. No tengas miedo a comenzar un negocio propio, simplemente atrévete a dar el primer paso procurando siempre mantener el norte y tu mente en el objetivo final, sin importar los obstáculos. Estos últimos se hicieron para superarlos y con ellos aprender para ir mejorando cada día. El miedo al fracaso, al qué dirán, a creer que haces el ridículo siempre va a existir, pero no debes dejar que te invada, sino canalizarlo para que te sirva de impulso.
  3. No dejes tu trabajo fuente aún: En otro artículo te hablé del trabajo fuente. Se trata del empleo formal con el que cuentas mientras das inicio a tu negocio y el cual no debes abandonar hasta que tu emprendimiento ya esté bien encaminado. El proceso de elegir un nombre, comprar un dominio web, diseñar un logo, avanzar en los trámites legales, buscar un local u oficina si fuera el caso y hacer un plan de negocio son pasos que puedes dar sin necesidad de renunciar a tu trabajo. Mantener tu empleo no sólo te ayudará a cubrir los gastos del día a día, sino que te servirán como fuente de dinero para invertir en tu proyecto.
  4. Es mejor comenzar pequeño que no comenzar: Lo primero que debes hacer antes de comenzar tu negocio es sincerar el tema financiero. Si no cuentas con grandes capitales para invertir, pues es mejor hacerlo con algo pequeño y con productos y servicios que puedas ofrecer. Una buena idea para comenzar tu negocio con una inversión baja es ofrecer servicios virtuales o tener un sitio web o blog donde puedas hablar de tu negocio y promocionarte. Trabajar por intercambio y apalancarse con el uso de las redes sociales es otra manera no sólo de comenzar, sino de buscar financiamiento para el crecimiento y expansión de tu empresa.
  5. Rodéate de gente que te apoye: Ya sea tu familia, amigos o gente ligada a tu área, procura siempre estar alrededor de las personas que te sirvan de inspiración y motivación para mantenerte en pie y, más importante aún, que crean en ti. Unirte a grupos de trabajo o de negocios es una excelente manera de no sólo mantener la inspiración, sino de aprender de las personas que ya tienen experiencia en el mundo empresarial.
  6. Celebra tus logros, por más pequeños que sean: Ya sea que obtuviste un primer cliente, que lograste una venta o que diste una asesoría, sea cual sea la meta u objetivo que hayas alcanzado o logrado, tómate el tiempo para celebrarlo. Esas celebraciones, por más pequeñas que sean, hacen más emociónate el camino hacia tu éxito.

Te invito a que tomes nota de estos consejos y comiences el 2014 con buen pie en el proceso de dar inicio a tu nuevo emprendimiento.

¡Que tengas un Feliz Año Nuevo!



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