¿Cómo afecta el divorcio a hombres y mujeres?

¿Cómo afecta el divorcio a hombres y mujeres?

Muchos tienden a creer que las mujeres ante un divorcio sufren más que los hombres, y algunos se preguntarán: ¿será esto realmente verdad?

Ante esta pregunta, y luego de haber atendido a clientes de ambos sexos, decidí investigar los últimos estudios realizados en algunos países. Estoy de acuerdo y comparto en gran medida los hallazgos encontrados, ya que ha sido lo que he evidenciado en mi práctica. Les muestro a continuación este interesante análisis:

  1. Los niveles de soledad que se experimentan en un divorcio son distintos en hombres y mujeres.

Estudios de varias universidades alrededor del mundo han llegado a las siguientes conclusiones: «El hombre sufre de mayores niveles de soledad que la mujer luego de un divorcio«. Esto se debe a que, en la mayoría de los casos de matrimonios con hijos, los hombres deben enfrentar el duelo por la mudanza, por el nuevo hogar, dejar de vivir con sus hijos y pasar a ser padre a medio tiempo. La mujer, si bien siente la soledad por la pérdida de la pareja, se aboca a la vida familiar y continúa con la crianza de sus hijos a tiempo completo (esta conclusión aplica para separaciones con problemas distintos a la infidelidad, es decir, no aplica cuando el hombre abandona el hogar y se va con otra).

Consecuencias de la soledad en los hombres (lo que observamos mucho sobre todo en Latinoamérica)

  1. Esta desestructura en el hombre provoca un enorme vacío, produce nostalgia de esa vida en familia, y puede operar como estímulo (consciente o inconsciente) para formar un nuevo núcleo familiar.
  2. Entonces, la vivencia de la soledad en los hombres tiene como consecuencia que se podrían enamorar de cualquiera o salir con muchas mujeres para llenar esos vacíos.
  3. Los hombres tienen una socialización distinta, la cual es catalogada como primaria. Ellos se las arreglan menos estando solos, y por ello tienden a rehacer sus vidas y casarse mucho más rápido que las mujeres. La mujer es más compleja y más exigente a la hora de relacionarse y buscar un compañero de vida.
  4. También es importante destacar que el hombre tiene más tiempo libre para establecer nuevas relaciones, ya que la mujer asume en un mayor porcentaje la responsabilidad de la crianza, por ende, tiene menos tiempo de establecer nuevos vínculos y se aboca a su vida familiar.
  5. Depresión emocional (mayor en los hombres que en las mujeres)

1 •Los hombres separados o divorciados tienen hasta seis veces mayores posibilidades de caer en depresión que los que permanecían casados (estudio canadiense).

2 •Las mujeres, en el mismo supuesto, tenían el doble de posibilidades de caer en idéntica situación, respecto a aquellas cuyo matrimonio permanecía estable (estudio canadiense).

Esta depresión situacional se debe también al «fracaso del proyecto de vida que ambos iniciaron con mucho amor». La experiencia del divorcio es vista por ambos como un fracaso (sobre todo al principio), y ante esta circunstancia no debemos olvidar la naturaleza competitiva del hombre, un divorcio es la ruptura de uno de sus proyectos más importantes: su familia. Sentirá que falló, que no lo logró, que no estuvo a la altura y todos estos elementos de culpabilidad mal manejados conllevan a una tristeza profunda.

3 •Una de las explicaciones por la que los hombres se veían más afectados es porque perdían el contacto estrecho o diario con sus hijos.

Los hombres y las mujeres que han sufrido una separación o divorcio tienen más posibilidad que el resto de la población de caer en depresión. Debido a esto es tan importante buscar apoyo profesional en procesos de separación y divorcio.

  1. El desahogo y la red de apoyo (distinta en hombres y en mujeres)

Las mujeres manejan mejor sus sentimientos porque cuentan con una red de apoyo más fuerte. Hablan y se desahogan con sus amigas, lloran, comparten sus intimidades, y son más propensas a buscar ayuda profesional, mientras que los hombres se relacionan distinto con sus amigos, hablan y conversan, pero por lo general no llegan a ese nivel tan profundo de compartir sus emociones. Esto permite a la mujer no sentir tantos niveles de soledad por contar con una buena red de apoyo. Las mujeres se permiten ser vulnerables.

Por el contrario, al hombre, sobre todo en la cultura latinoamericana, lo han formado para ser el fuerte, el que no se cae y el que reprime sus sentimientos. Lamentablemente, hoy en día seguimos escuchando madres diciéndoles a sus hijos pequeños: «mi amor, pero no llores, mira que los niños grandes no lloran». El hombre rechaza sentirse vulnerable ante sus pares, ante amigos, y este es uno de los motivos por los cuales pueden sentir una soledad mayor y caer en depresión. En realidad, no tienen con quien desahogar sus sentimientos.

Para la mayoría de las mujeres es más fácil volver a hacer nuevos amigos y compartir pensamientos y sentimientos con otras personas, mientras que, para algunos hombres, un divorcio significa quedarse en un vacío muy difícil. Los amigos están ahí, pero hablar de asuntos personales suele llegar a ser un asunto muy incómodo. Por este motivo se debe generar conciencia en buscar ayuda profesional para poder desahogarse y tener una orientación más adecuada.

  1. La llamada depresión financiera

Las mujeres tienen más posibilidades de padecer una pérdida importante de los ingresos. Hablando simbólicamente podríamos decir que pueden caer en una depresión financiera (tres veces superior a la de los hombres en idéntica situación).

En conclusión, ante un divorcio, algunos hombres pueden sufrir en mayor medida de soledad y depresión emocional (en muchos casos encubierta y la cual tienden a tapar con miles de actividades incluyendo el trabajo). Las mujeres, por las consecuencias relacionada con la pérdida de su estilo de vida, disminución en sus ingresos y una excesiva preocupación por mantener la casa y a sus hijos, son más vulnerables a sufrir las consecuencias de una depresión financiera.

  1. En ambos, se puede observar una disminución de la productividad en el trabajo por la falta de concentración y la profunda desmotivación que sienten (puede ser mayor en la mujer que en el hombre).
  2. En ambos se puede experimentar una tendencia muy marcada a descuidarse y caer en malos hábitos o vicios.

Una de las soluciones para algunas parejas con hijos podría ser la «consideración de una custodia compartida». De esta manera el hombre estaría más involucrado en la crianza de los hijos, las cargas financieras son (en algunos casos) mejor distribuidas y el hombre tenderá a sentirse menos solo y, por ende, no caer en una depresión situacional.

Parte de la información de este artículo fue extraída de un estudio experimental realizado en Canadá sobre la salud de la población. La misma ha revelado que los efectos del divorcio son diferentes desde el punto de vista psiquiátrico entre hombres y mujeres.

Si deseas ingresar a mi charla gratuita: «Cómo sanar el corazón roto en procesos de divorcio», te invitamos a verla en este enlace:

https://www.youtube.com/watch?v=UM1I9Y22oFs&t=648s



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