Cómo asegurar progresos en nuestro desarrollo personal interior

En los momentos de nuestra vida en que todo fluye y aparecen nuevos proyectos, oportunidades y experiencias, nos sentimos llenos de una energía muy particular, sentimos que avanzamos, nos sentimos autores de nuestra vida. Pero hay otros momentos en que nos sentimos un tanto extraños, en los que todo nos puede parecer más denso e incluso cuestionable, en los que no tenemos muchas experiencias estimulantes y novedosas, en los que al comparar lo que obtenemos con lo que queremos no quedamos muy satisfechos. No es muy agradable pasar mucho tiempo en esos “pasajes” en los que no nos sentimos autores de lo que vivimos. Pero a veces estos tránsitos toman más tiempo del que nos gustaría. En lugar de resistirnos, actuar compulsivamente o caer en el limbo perdidos en los laberintos de nuestra mente, podemos aprovechar estos momentos para avanzar en nuestro desarrollo interior, renovarnos y repotenciarnos.

Nuestro desarrollo personal se desplaza en una dimensión externa cuando progresamos en nuestras carreras, tenemos las posibilidad de ejecutar diferentes roles, estamos expuestos a diferentes experiencias y relaciones, y obtenemos un flujo continuo de recursos para nuestro sustento y progreso material. Pero también nuestro desarrollo personal puede desplazarse en una dimensión interior, tal como fue el desarrollo de alguien como Nelson Mandela en los años que estuvo prisionero. Recorriendo nuestro interior podemos revisar el origen de nuestras ideas, nuestras aproximaciones y puntos de partida, el germen de nuestras acciones.

A continuación propongo algunas ideas para avanzar en nuestro desarrollo personal interior, aprovechando esos tránsitos de la vida en los que se hace más propicia la reflexión y revaluación que la acción. Esto nos permitirá adentrarnos en estos “pasajes” con coraje, optimismo y paciencia. Ya vendrá luego el momento de recoger la cosecha de lo que sembremos en estos momentos. Aquellos interesados en profundizar en estos puntos pueden consultar 10 áreas de trabajo personal para reiniciar.

  • Buscar fuentes de inspiración y esperanza, a través de historias y testimonios que nos den la posibilidad de hacer “reframe” de las experiencias que vivimos, proporcionándoles un significado constructivo. Para lograr esto es importante la investigación, la lectura, la asistencia a seminarios y cursos y mantener encuentros significativos con personas que han cultivado este aspecto.
  • Aprender a controlar la mente para que no caiga presa de la divagación, hacia el pasado o hacia el futuro. A veces podemos concentrarnos en el presente con sólo tomar conciencia de ello en forma voluntaria, a veces puede ser necesario tomar entrenamiento especial, y en algunos casos  puede ser necesario recurrir a un especialista que nos ayude a procesar nuestras experiencias y preocupaciones.
  • Profundizar en los aspectos nuestros que nos resultan menos evidentes. Al integrarlos y ponerlos a la luz vamos a poder comprenderlos y manejarlos mejor. Una forma de poner estos aspectos al descubierto es mediante el análisis de los dramas, conflictos, impasses, molestias y experiencias que se repiten, sea a través de la introspección o de una relación de ayuda.
  • Mantener o recuperar creencias básicas vitales y edificantes en lugar de creencias limitantes. Con las experiencias desagradables vividas podemos haber deformado nuestras creencias de “fábrica” creando bloqueos en áreas de nuestra vida. Es muy afortunado que podamos identificar las creencias limitantes implícitas en como abordamos aspectos de nuestra vida, sea a través de la auto observación y reflexión o a través de la retroalimentación.
  • Cuidar de nosotros en el aspecto físico y psicofísico. Más allá de los “operativos” periódicos de salud, es deseable la práctica continua de actividades saludables que nos permita desarrollar buenos hábitos de vida.
  • Mantener un ratio emocional en la zona de florecimiento. Esto implica mantener una proporción de emociones positivas a negativas de 3 a 1 para así maximizar nuestro funcionamiento. Es recomendable procurarnos nosotros mismos de emociones positivas si la vida no nos da la dosis necesaria.
  • Mantener una adecuada conexión consigo mismo de manera de conocer sus propias especificidades, esencia y dirección particular. Para ello es importante procurarse de momentos de introspección y quietud.
  • Alimentar la sensación de conectividad con otros, cultivando relaciones con gente dadora y amorosa que estén dentro de nuestra red de apoyo.
  • Activar nuestra creatividad para crear nuevas realidades independientes de los condicionantes previos. Así podremos compensar la tendencia automática a usar premisas, paradigmas y puntos de partida usuales, que nos llevarían a “recrear” la misma realidad. Para despertar nuestras fuerzas generativas puede resultar útil involucrarnos en actividades a las que estamos desacostumbrados, contrarias a nuestra tendencia habitual o que implican el desarrollo de nuevas habilidades.
  • Mantener una sana percepción de auto eficacia. En lugar de dedicarnos a actividades innecesarias para sentir que estamos teniendo logros y resultados, es importante asegurarnos previamente que estas estén conectadas con nuestros propósitos, asegurándonos de ir en la dirección correcta.


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