Cómo buscar la quinta pata al gato

La mayoría de las personas que han trabajado sobre modelos de resolución de problemas coinciden en que la definición del problema es clave en el proceso. Esto, cuando lo aplicamos a la vida cotidiana, parece obvio.

Seguro que muchos al leer dicen: “Eso está claro, si no definimos el problema, no podemos trabajar la solución”. Eso, tan obvio, solemos no hacerlo bien. Es muy común no definir en forma concreta y clara cuál es el problema. Una de las razones que nos induce a no definir en forma clara el problema es que solemos describirlo con un exceso de información irrelevante.

Puede ocurrir que nuestros paradigmas nos lleven a presentar “una interpretación del problema” en vez de describir los hechos reales que componen el problema.

Para definir un problema debemos procurar describir qué ocurre en la forma más objetiva posible. Una forma que ayuda es comenzar describiendo la situación, procurando aportar el mayor número de hechos posibles.

En periodismo trabajan las famosas 5W, las cuales no son sino una importación del inglés para decirnos que cuando contemos un hecho respondamos a lo que se preguntaría el espectador: qué pasó (what), cuándo pasó (when), quién o quiénes están involucrados (who), dónde pasó (where) y por qué pasó (why). Adaptar las 5W a su descripción del problema podría ser útil para obtener una definición acertada.

El ejercicio de identificar el problema real obliga a discernir cuál información es importante, cuál es significativa en la definición del problema y posterior búsqueda de soluciones. Para mí es siempre un reto saber qué es relevante. La herramienta de las 5W me ayuda a encontrar la información básica, la cual sirve de plataforma para nuevas preguntas que lleven a construir respuestas.

Si quiere resolver un problema, defina bien cuál es realmente ese problema. Luego enfoque sus recursos en construir la solución.



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