¿Cómo conociste a tu pareja?

¿Cómo conociste a tu pareja?

Esa pregunta la formulé en las redes sociales con el deseo de saber si ese conocer a la pareja venía de una búsqueda o fue producto de la casualidad o del destino. Las respuestas fueron de lo más diversas y en la mayoría de ellas se evidencia como los hilos de la vida puedes mezclarse para que se produzca el encuentro.

Claro que esos hilos no son suficientes sino que se requiere de ese paso adelante, que alguno de los dos de inicio a una conversación o forma de contacto para no terminar como la letra de esa canción “El instante pasó:

“Y el instante pasó, solo una historia mas.
De millones de caras que hay en una ciudad.
Como vela en el viento, dura solo un momento.
Y el instante pasó”

¿Qué respuestas obtuve?

  • En un bar.
  • En una convención de cauchos.
  • En un follow de twitter, por Facebook, después de varios me gusta en Instagram y así otros contactos por redes sociales.
  • En la Universidad, y faltando un año de graduarnos nos tratamos y lo demás es historia.
  • En el hospital, cuando me ingresaron para operarme de urgencia, y apareció ella, la enfermera de turno, que me pareció un ángel, dispuesta a prestarme sus alas, si decidía tirarme desde la 8ª planta del hospital.
  • Coincidimos en el mismo grupo coral. Yo llegué a ese coro primero y unos meses después ella se integró. Nos comenzamos a tratar, empezamos un noviazgo y después de tres años y medio nos casamos. Ya hace 20 años de eso.
  • Me la presentó un colega en una reunión familiar, lo que llaman “flechazo a primera vista”.
  • En el trabajo.
  • En un avión.
  • En una obra de teatro.

Como vemos los caminos del amor son diversos, de las formas más variadas e inesperadas puede aparecer. En estas respuestas las páginas de citas no aparecieron aunque se de relaciones que así han ocurrido; lo que te recomiendo si optas por esta vía es mantenerte alerta porque no todos los perfiles son reales, no toda la información es cierta y no todos los inscritos están buscando amor.

Quizás estés leyendo esto y si bien deseas encontrar a esa persona especial consideras que el amor no está hecho para ti porque nada que tienes suerte y no aparece, o lo has buscado inclusive sin resultados hasta ahora. Si eso crees quiero invitarte a revisar algunas consideraciones.

  • La desesperación no es aliada, estoy convencida que al igual que en un embarazo, mientras más ansiedad haya por lograrlo más se complica obtenerlo. Si buscamos el amor con ansiedad, lo más probable es que terminemos por espantar a las personas a nuestro alrededor porque la desesperación se siente y no agrada. ¿Recuerdas las veces que has estado en una relación y cómo desde allí comenzabas a atraer a otros?, no es azar, es la tranquilidad y seguridad que solemos transmitir desde ese estado.
  • El amor más profundo debes desarrollarlo hacia ti, aprender a disfrutar de el estar contigo, reírte contigo, trabajar en tu crecimiento y tu bienestar y no sentirte menos por no tener una pareja, y es que no somos seres incompletos o medias naranjas pero hay muchos que así lo creen, tanto que hay un dicho que versa: mientras no aparezca el indicado diviértete con el equivocado ¿ por qué? es decidir que tener a alguien siempre será mejor opción que aprender a disfrutar de ti mismo… ¿Y si lo cambiamos? Mientras aparece el indicado disfruta de ti y se feliz ¿y cuando aparezca? ¡También! Si creemos que otro os tiene que hacernos felices o rescatarnos, ponemos en manos de otro el suplir carencias internas que solo nosotros podemos y tenemos que llenar.
  • Está bien estar solo y es muy distinto estar solo (sin compañía) que sentirse solo (con un vacío interno). El bienestar proviene de la paz de ser quien eres y estás destinado a hacer, de la coherencia de lo que piensas, sientes y haces, de tus proyectos, metas y tus acciones para lograrlas, del amor personal y ese que se expande a la familia, amigos, es decir, muchos factores que no se supeditan a tener o no pareja.
  • Define los si y los no negociables que esperas en esa pareja, tanto lo que quieres como lo que no estás dispuesto a aceptar, ambos muy importantes para evitar errores, ya sabes, calidad en el origen, desde el principio apostando a ganador; en especial todo lo vinculado al tema de valores y sentimientos.
  • Abandona la ingenuidad o la locura del enamoramiento, necesitas concentrarte en evaluar si esa persona representa lo que deseas como acompañante de vida y si te precipitas difícilmente lo verás. Abandona el colocar subtítulos, interpreta los hechos tal cual ocurren.
  • Deja que pase el tiempo por muy fuerte que sea la química, recuerda que las vivencias son las que pueden provocar o no una conexión verdadera.
  • Es más una cuestión de dejarte ver, de crear situaciones para que aumente la probabilidad (salir de casa, disfrutar el ir a los lugares que te gustan, registrarte en actividades que quieras realizar, quedar con amistades, etc.), y, cultivar tu interior de modo que no necesites  una pareja, pero que si se te cruza, te encantará recibirla.

Dicho esto te invito a no dejar de creer en el amor y su magia, mantén apertura a la posibilidad que ocurra sin desesperación y, socializa ya que difícilmente irá a la puerta de tu casa a golpearte pidiendo ser tu pareja (aunque se han visto casos).

Foto creado por lookstudio – www.freepik.es



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