¿Cómo criar a nuestros hijos aplicando las leyes sistémicas?

En los movimientos sistémicos, se encuentran implícitas leyes, que como padres y guías de los niños debemos conocer. Haré una breve reseña de cada una, con la idea de que puedas entender con éxito las historias propias y las de otros niños a su cargo, ya sea en casa o en las escuelas. Todos cada vez más necesitamos comprometernos con cada niño y su historia y este compromiso lo hace el que es verdaderamente adulto y asume su propio crecimiento y proceso de madurar a la vida. De esta forma se puede llegar a bajar el estrés del profesor, del alumno y del padre, porque se comprende todo más allá de lo básico.

Existe un verdadero aprendizaje si los que educamos entendemos que todo pasa primero por el corazón, luego por el cuerpo y al final llega a la psique, para cuando este proceso ha culminado ya la sensaciones y luego conceptos estarán instalados en ese ser y sin importar lo bueno del centro, padre o profesor, todos tenemos un compromiso con la vida y la vida se aprende sintiendo cada situación y claro está, debe ser acompañada esta sensación con conocimiento y observación.

Ya entramos en tiempos donde lo humano toma toda la importancia, donde la información viaja a tal velocidad que podemos decir que viajamos con la luz y para completar las conexiones se están haciendo de forma mágica y telepática. ¿O es qué el celular y las tablas con todos sus elementos y aplicaciones no son magia? Sin ir muy lejos, dos días antes de comenzar a escribir esta guía, supe de una nueva aplicación que podré utilizar en mi consulta para determinar si una persona tiene un desorden químico en su cerebro y si este estado amerita medicamentos, con esto el trabajo del médico en cualquier área cada vez se acerca más al futuro inmediato, donde una persona podrá ser intervenida sin bisturí.

Cuántica se llama el momento de transición que usted y yo estamos presenciando. Por esta razón, esta pequeña guía le hace viajar en el tiempo, una vez que fue al pasado a visitar a sus ancestros para resolver un nudo de la historia, usted de manera cuántica comienza a comprender la solución aquí y ahora y además tiene más claridad para tomar decisiones y acciones.

Les dejo una explicación pequeña y cargada de crecimiento para contenernos, crecer y hacernos responsables de que para sostener una vida, primero debo sostener la mía.

Cada familia se rige por unas normas propias, hay unas leyes no escritas que hacen que cada miembro de la familia sea fiel a ese sistema de origen, hay lealtad, con la idea todo de perpetuar y conservar a la familia o como me gusta llamarlo: el clan. Cada miembro de un sistema debe sentir pertenencia, de lo contrario se encontrará suspendido, deprimido y abrumado, es la sensación de estar sin rumbo.

Aparte de esas leyes para cada familia, hay unas leyes comunes  que rigen los sistemas,  a estas leyes comunes Bert Hellinger las denominó “LOS ÓRDENES DEL AMOR”.

Por lo tanto el ser humano se encuentra con leyes a seguir, la de su propia familia y la de los sistemas.

La ley de pertenencia: Todo el mundo nace con  el derecho de pertenencia, es decir, por el hecho de nacer ya perteneces a un grupo, sistema o clan, y este grupo tiene la obligación de acogerte. Por lo tanto nadie puede ser excluido u olvidado, todo y todos pertenecen.

En el caso de las adopciones, la familia de origen no acoge al recién llegado, y a su vez la familia adoptada puede no reconocer a la familia de origen, para dar entrada a este nuevo miembro. En este caso se dan dos exclusiones claras, la de un primer sistema que excluye a uno de sus miembros por tomar la decisión de adoptar y al mismo tiempo los que adoptan excluyen a su familia de origen. Esto genera inevitablemente en el futuro consecuencias para ambos sistemas padre y madre adoptivos y para el miembro adoptado, ya que no sabe donde ubicarse en la propia vida.

Otro ejemplo clásico es el de los sistemas parejas, cuando ha ocurrido una separación ha quedado un espacio vacío para formar una nueva familia, sobre todo si con esa pareja anterior han nacido hijos. Esta primera pareja debe ser reconocida y aceptada e incluida, de lo contrario lo nuevo que nace tiene pocas oportunidades de mantenerse en sintonía a través del tiempo. Al aceptar a una nueva pareja en nuestras vidas le aceptamos con todo lo que trae consigo, lo bueno y lo no tan bueno, todo pertenece.

 Ley del balance: Se trata básicamente de tomar aquello que el otro tenga para darme, sin aspirar más, el que pide más, no está adulto y necesita aún de los cuidados del sistema o de los padres para sostenerse en pie. Así nadie ni nada crece a su alrededor y es donde se dan los casos de dependencia y supervivencia.

Balance entre dar o tomar: En toda relación debe haber  un equilibrio entre el dar y el tomar, hablamos de relaciones con iguales,  por ejemplo entre cónyugues o entre amigos. Si en cualquier relación de este tipo hay uno de los dos que da más que el otro, se produce un desbalance que tarde o temprano llevará a la ruptura o al deterioro de la relación. En el caso de padres e hijos también debe de haber un balance pero es diferente, porque los padres dan y los hijos reciben.

Los hijos no pueden devolver lo recibido, porque el regalo de la vida es imposible de devolver, pero sí que deben tomar este regalo agradeciendo lo que viene de los padres, si no se hace este acto de aceptación, también se produce un desbalance en el sistema familiar. Una manera de agradecer es traspasar la vida teniendo ellos sus propios hijos. Y la manera en que encuentras lugar, es tomar todo al precio que les costó a los padres también, sin reproches y haciendo algo diferente con la propia existencia.

Puede verse dentro de esta ley cómo dentro de una familia si ha habido un destino trágico en las siguientes generaciones  se puede repetir este hecho o destino para  no sentir culpa por vivir un destino mejor, o también si alguien de la familia ha provocado alguna injusticia (muerte, abuso…) puede ocurrir que las siguientes generaciones repitan o que expíen la culpa.

Ley del orden familiar: Es de suma importancia el reconocimiento de los que estuvieron antes, es decir, los propios padres, los abuelos, bisabuelos y así… a mí me gusta llamarla la ley del respeto a lo que fue primero que yo.

Jerarquía: En todo sistema hay una jerarquía, que viene dado por el orden de llegada. Los que llegan antes están en primer orden. En el caso de las familias están los padres  que están por encima de los hijos, y dentro de los hijos, también  hay una jerarquía  por orden de llegada, los hijos no pueden hacer de padres de sus padres, porque eso también desequilibra el sistema. Por el mismo motivo, dentro de una pareja, la relación que se debe tener un orden, no buscando en el otro al sustituto del padre o de la madre.

Hoy día nadie que entre a una relación con estas dinámicas de dependencia sobrevive y lamentablemente es lo que más hay, es por ello que muchos nos hemos planteado como misión de vida aprender, crecer, madurar, llorar, sentir y experimentar, para luego mostrar y hacer que otros tomen esta nueva y constructiva manera de vivir en pareja. Nadie en pareja pertenece al otro, aquí se rompe esta regla y solo se pertenecen a sí mismos y con orden y respeto van por la vida juntos, criando hijos felices y libres de ellos y sus sistemas. Así la nueva conciencia tendrá oportunidad.

Dejo hasta este punto el abordaje responsable del tema de los sistemas y con algunas reflexiones, espero les ayude a volver a sí mismos en pro de la educación, del amor y del nuevo orden que busca en silencio toda sociedad.

Nadie puede escapar ni de su madre ni de su patria….

Te bendigo hijo para que lo hagas diferente a mí…..

Amo los que nos unió y amo lo que nos separa…..

Asumo mi vida al cien por ciento y dejo todo conmigo al precio que esto me cueste, eres libre…..

Mamá de ti tomó todo, porque de ti tome la vida….

Papá de ti tomo lo que estuviste dispuesto a pasar y ahora soy próspero y exitoso….

Gracias a mis padres por darme todo y ahora lo hago diferente…

Gracias a mi primer esposo que me dio a mis dos primeros hijos y maestros, amados y exitosos seres humanos, ya adultos y tomando sus propias decisiones.

Gracias a mi segundo esposo que me dio a mi tercera hija y maestra, una vida llena de aprendizaje, llanto, felicidad, compasión, amor, y todo lo que es caminar la vida en pareja. Lo volvería hacer…

Gracias a Bert Hellinger, Carola Castillo, Cecilio Regojo, Marianella Vallejo, Yereana Carvallo y todos los que me han enseñado para servir mejor….

Gracias a ustedes, si lograron leer hasta aquí, significa mucho en tu crecimiento y el de los tuyos no haber perdido el interés y querer mirar…



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