Cómo decir no sanamente

A algunas personas les cuesta decir no sin sentir culpa. Sin embargo, saber decir que no ayuda a establecer tus propios límites, y aunque no es sencillo de hacer y puede causarte ansiedad o malestar, debes aprender a hacerlo.

“Un No pronunciado con la más profunda convicción es mejor que un Sí solo pronunciado para pedir, o peor aún, evitar problemas”. Mahatma Gandhi

  1. Nunca digas no inmediatamente, sin pensar. Date el tiempo para organizar tus ideas ya que la mayoría de las cosas no urgen tanto como uno cree.
  2. Confía en tus instintos: presta atención a tu intuición, posiblemente te haga ver algo que no habías considerado.
  3. Deja claro tus intereses: ayuda al otro a entenderte, pueden tener muchas cosas en común.
  4. Piensa y prepara de antemano: siempre ten listo un plan B, tener varias opciones te ayudará a sentir confianza.
  5. Sé respetuoso: si te excedes en el tono o lenguaje, perderás la razón y la esencia de lo que tratas de comunicar.
  6. Al cerrar una puerta, se abre otra: crea alternativas y no apagues la conversación.

Ser amable y respetar a los demás como se merecen no es nada complicado, solo debes enfocarte en los puntos en común con los otros. Ser un comunicador efectivo te ayudará a evitar y a resolver conflictos. Comunicar nuestras ideas desde las emociones es importante. Ser paciente y comprender también lo es.

Recuerda que el otro tiene otra perspectiva y cada versión es válida. Así como tú quieres expresarte y esperas que la otra persona comprenda, tu también debes buscar ser comprensivo.

Comunicarnos de manera sana, sobre todo cuando se trata de decir no puede ser sencillo si nos preocupamos por desarrollar la inteligencia emocional y aprendemos a expresarnos siempre de forma positiva, con un buen vocabulario, sin ofender y sin quejarnos.

La comunicación efectiva debe ser alegre y asertiva.



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