¿Cómo dominar al ego?

¿Cómo dominar al ego?

El ego es un gran aliado solo si lo hemos trabajado suficiente, de lo contrario puede ser, y de hecho lo es, uno de los males más tóxicos que puede tener cualquier persona. Es una epidemia que te paraliza, te ciega y te absorbe de la realidad. Es una enfermedad que te consume y te lleva siempre por el camino de la no razón.

Paradójicamente, una persona que sufre delirios de ego cree que siempre tiene la razón, y en realidad es que cada vez que cede ante los caprichos de su ego, está más alejada de la verdadera razón de ser y de vivir.

El ego realza los ideales del superyó y de sus instintos. Es capaz de traernos muchos padecimientos, no solo nivel psicológico, mental, espiritual o emocional, sino que también es capaz de producir dolor físico manifestado en enfermedades y afecciones.

¿Cómo dominarlo? Esto es un trabajo que te corresponde a ti solamente. Eres el responsable, el que lleva la batuta de tu propia vida y, por ende, también de tu ego. Sin embargo, existen ciertas recomendaciones que servirán para dejar de alimentarlo:

1. Reconocimiento

Lo primero que debes hacer es aceptar que sufres delirios de ego. Es un paso muy doloroso y sorpresivo porque muchas veces creemos que no tenemos ego, y resulta que tenemos uno y muy mal alimentado. Cuando te des cuenta de que tienes una realidad muy alejada a la deseada, que vives en conflicto con el mundo y que cada vez estás más solo, estarás dando un primer paso para reconocer tu ego.

2. No tienes que ganar siempre

Libérate de la necesidad de ganar. Pregúntate: ¿es realmente necesario que gane siempre?, cuando aprendes a disfrutar de cada derrota, error, caída; al obtener el aprendizaje y desechar el resto, estarás dándote la libertad de tener que ganar siempre.

3. Aleja la razón de tu proyecto y concepto de vida

No es necesario que tengas la razón permanentemente. ¿Qué es la razón? ¿Para qué sirve? ¿Es vital para poder vivir? Cuando te haces esas preguntas, reflexionas y te das cuenta de las respuestas, irás alejando poco a poco esa imposición de tener la razón.

4. Agradece lo que tienes

Si es poco, agradece, si es mucho, agradece. ¿Por qué tener más y más y más? No se trata de conformarte, se trata de agradecer, apreciar, valorar lo que tienes y fijar tu atención en lo que tienes y no en lo que no tienes. Lo demás, llega solo, con trabajo y dedicación, pero tu verdadera labor por ahora es agradecer por cada una de las cosas que posees.

5. La superioridad no existe

Vivimos en una sociedad donde nos enseñan y nos crían para ser mejores que el resto. Te pregunto: ¿qué ganarías siendo superior a los demás? Venimos a esta vida a servir. Si no vives para servir, no sirves para vivir. Esa es la premisa de la verdadera vida, y nuestro trabajo en esta tierra para nada es creerse superior a los demás.

Liberarse del ego no es fácil, pero tampoco difícil. Es una tarea personal que debe ser trabajada de la misma manera. Te corresponde a ti ver las señales que estás dando al universo en cuanto a tu ego y trabajar para liberarte de él.

Imagen de Gerd Altmann en Pixabay



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