Cómo elevar tu frecuencia energética

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Seguramente en más de una ocasión has escuchado a alguien decir, o tú mismo te has hallado diciendo “no me gusta la energía de fulano de tal” o “fulanito tiene mala vibra”. Sin embargo, ¿sabemos a ciencia cierta de que estamos hablando o solo nos estamos haciendo eco de frases que están de moda?

Comencemos por entender qué es frecuencia. Es la intensidad de la energía espiritual (el campo energético) que rodea nuestro cuerpo. Se puede decir también que es la velocidad con la que vibra este campo de energía.

Cada uno de nosotros tiene su propia frecuencia y mientras más factores positivos introduzcamos en nuestra vida en forma de personas, pensamientos y circunstancias, más cosas positivas atraeremos a nuestras vidas, elevando la frecuencia de nuestro campo energético. Aquello en lo que fijamos nuestra atención y pensamientos es lo que determina nuestro nivel de energía.

Alguien que se enfoca solo en los aspectos negativos de su existencia vivirá en la parte baja del espectro energético. Si estás constantemente batallando con problemas en tu vida, si frecuentemente te sientes deprimido o sientes que la vida es injusta, lo más probable es que estés en un rango de baja energía.

De forma contraria, cuando eres capaz de mirar dentro de tu propia alma y verte a ti mismo como lo que realmente eres —un ser espiritual con lecciones que aprender— o cuando observes la magnificencia del universo y veas la obra completa percibiéndote como un todo y no como un ente aislado, estarás elevando tu energía espiritual.

Decía Buda que todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado, está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos. No puedo estar más de acuerdo. Si hay una lección que aprendí luego de mi experiencia con la depresión por más de una década es que somos más que un cuerpo físico.

Una de las cosas que me ayudó a concientizar tal realidad fue el hecho de que a medida que iba siendo más cuidadosa con mis elecciones de vida, tratando de mantenerme del lado positivo del espectro energético, los milagros se sucedían a diario en mi vida y las cosas que antes me molestaban tanto, me generaban angustia o me hacían decaer anímicamente, comenzaron a disiparse. Mi vida comenzó a ser más armónica y más acorde con lo que yo realmente quería para mí. Este chorro de luz sobre mi nivel de conciencia fue una de las variables que me ayudó a liberarme de la depresión, y hoy en día me ayuda a mantenerme fuerte y no desfallecer cuando la adversidad toca a mi puerta.

Para activar una frecuencia más elevada en tu campo de energía, te doy a continuación algunas recomendaciones:

1.- Cuida tu intención

La intención con la que hacemos las cosas es el factor más importante y el que más contribuye en el manejo de la frecuencia. Es decir, las razones que te impulsan a actuar, la forma en que lo haces y el cómo tratas a las personas son acciones guiadas por el amor, o al contrario, provienen de un lugar de rabia, odio y/o miedo. No es tarea fácil, lo sé, tampoco significa que nunca más nos vamos a enojar.

Todos tenemos temores, dudas y preocupaciones, es parte de nuestra naturaleza humana. El problema es cuando permitimos que estas emociones rijan nuestra vida y estén presentes en nuestro día a día. Si habitualmente actúas y reaccionas desde un lugar de negatividad, estás caminando sobre una capa de hielo muy delgado. Emociones como la rabia y el miedo pueden conducirte por una espiral hacia la infelicidad y la frustración.

Conscientemente escoge la base de tus acciones y reacciones hacia la gente y las situaciones en tu vida, desde un lugar de amor y no de rabia, celos, envidia o amargura.

2.- Cuida lo que siembras

Lo que haces, la forma en que reaccionas ante las circunstancias y tu conducta hacia la gente con la que te relacionas, todo regresa a ti, magnificado y más intenso que la energía con la que originalmente lo enviaste.

¿Cómo es esto? Nuestros pensamientos son energía vibrando a una frecuencia específica. Cuando tienes un pensamiento lo envías al universo, este va recorriendo su camino buscando gente y situaciones que tengan su misma vibración. Lo semejante atrae lo semejante. Entonces, ese pensamiento regresa a la fuente, o sea a ti, trayendo tu pensamiento original junto con todos los amigos que ha recogido por el mundo. ¿Sorprendido? Considera entonces que si envías pensamientos negativos al exterior ellos regresarán a ti miltriplicados. Lo contrario ocurre también si envías pensamientos con una carga positiva, eso será lo que recibirás de vuelta.

La clave está en pensar y actuar desde un plano más elevado de tu conciencia y relacionarte con personas cuya vibración, incluso, sea más alta que la tuya.

Una vez que hayas alcanzado de manera exitosa elevar tu energía, verás cómo atraes personas con tu misma frecuencia vibratoria y cómo de igual manera se van apartando aquellas que solo aportan negatividad a tu vida. Sin embargo, ten presente que las actitudes negativas de otras personas te pueden afectar solo si tú lo permites.

3.- Asume la responsabilidad por tu destino

Ser responsable por tu destino significa que siempre harás lo que sientas que sea correcto para ti. Todos tenemos diferentes lecciones que aprender y diferentes destinos que seguir. Por lo tanto, es nuestra responsabilidad descubrir cuál es nuestro destino y ser responsables por seguirlo de la mejor manera posible.

Si no tienes claridad sobre cuál es tu destino espiritual en este momento de tu vida, incrementar tu frecuencia te dará un sentido de propósito y tu destino quedará claro.

A medida que recorres este camino llamado vida, te vas encontrando con muchas personas en el viaje. Algunas te ayudarán, otras te causaran dolor, y la ayuda que tú proveas o el dolor que inflijas regresarán a ti. Tenemos muchas lecciones que aprender de otros y también hacernos responsables por nosotros mismos, por nuestras acciones, actitudes y creencias. Cuando haces esto estás continuamente elevando tu frecuencia. Cuando aprendes una lección ya no tendrás que repetirla. Aprende de la vida, hazte responsable por tu destino y verás cómo tu frecuencia se eleva más y más.

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