Como encontrar equilibrio entre vida personal y profesional

Separar la vida profesional y la vida personal puede ser un verdadero problema, sin aparentes soluciones. Muchas personas se quejan de como la vida profesional está comiendo parte de su vida personal o viceversa. De aquí nace la importancia de conseguir un equilibrio que te permita sentirte lleno y a gusto con cada faceta de tu vida.

El equilibrio es fundamental por una razón sencilla. El ser humano es un ser integral. No puedes dividirte en lo que serían dos personas: el ser personal y el ser profesional. Así que cualquier decisión que tomas afecta todos los diferentes aspectos de tu vida. El primer paso es darte cuenta de esta combinación. No puedes pretender montar un nuevo proyecto profesional sin pensar en cómo va a afectar tu vida personal, tu familia, tus amigos.

También tienes que preguntarte qué quieres alcanzar con tu meta. ¿Cuáles son los valores escondidas detrás tus objetivos? Por ejemplo, si pretendes montar un negocio para generar más ingreso y así disfrutar de más cosas con tu familia, tienes que tener claro que este nuevo proyecto puede consumir mucho de tu energía y tu tiempo, y al final no permitirte de gozar de tu familia. Hay aquí una contradicción que se tiene que resolver. Esta reflexión profunda sirve para detectar las posibles contradicciones y así permitirte de definir de manera más clara cuáles son sus prioridades.

Por esa razón debes considerar el trabajo como parte de tu proyecto de vida. No puede limitarse jamás a ser un sustento. ¿Cómo puedes imaginar dedicar la mayoría de tu tiempo durante mínimo 40 años a algo que no te gusta? Tú no puedes desarrollarte como ser humano en aquellas condiciones. Por eso, el trabajo no debe ser únicamente un medio para obtener algo. Pero tampoco el trabajo no es un proyecto de vida en sí mismo. Si admites que somos seres integrales, entonces, la parte profesional como la parte familiar conjuntamente deben ser manejadas de forma equilibrada. Si una parte se encuentra en una situación difícil, de forma automática la segunda parte estará afectada.

De hecho, no puedes hacer ningún sacrificio personal que podría poner en peligro tu vida personal. Claramente, debes negociar de manera permanente contigo mismo entre lo que quieres y los sacrificios que se necesita para obtenerlo. Pero nunca estos sacrificios deben ser capaces de poner en peligro tu vida personal, tu familia, tu salud. Hacer cada día más sacrificios pensando que mañana tu situación será mejor, es una ilusión. El riesgo es que te quedas siempre insatisfecho con lo que tu acabas de obtener, ya que estas pensando en lo que podrías obtener más. Y obviamente las consecuencias serán los nuevos sacrificios que necesitaría este nuevo deseo.

No hay que olvidar nunca que la felicidad está en el camino. Cada día es una vida. Cada día donde olvidaste de vivir es una vida perdida.

Así que tienes que cuidar este equilibrio entre tu parte laboral y tu parte personal. Si te sientes desarrollado al nivel profesional, serás más disponible para los demás en tu vida personal, y si tú eres feliz en tu vida personal, serás más eficiente en tu trabajo.

 



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