Cómo expandir los límites de la mente

Gran parte de nuestras creencias ni siquiera son nuestras, las hemos heredado tanto genéticamente, como ambientalmente. A nivel celular, desde antes de nacer, nos son transmitidos códigos de comportamiento intelectual, emocional y físico, no solo de nuestros progenitores, sino también de ancestros que han estado muertos por cientos de años. A eso se refiere la programación genética.

Pero hay otra, y que según Karl Menninger es más fuerte que la herencia genética. Se trata de la herencia ambiental, transmitido por el entorno desde la infancia, es decir, por las personas que nos rodean, desde la familia en la que nacemos, la sociedad en la que crecemos, y la cultura a la que pertenecemos.

Así pues, cargamos con ideas, sentimientos, y conductas que podríamos resumir en hábitos y creencias, que creemos nuestras, pero que en realidad no lo son. Y al menos que las revisemos objetivamente, a fin de actualizarlas para que reflejen quienes somos ahora y no quienes fuimos antes, y nos sirvan de apoyo hacia la realización de nuestro ser esencial, vamos a seguir el rumbo predestinado de nuestro pasado, porque estamos operando con un intelecto de adulto, pero con una inteligencia emocional infantil. Esa es la parte que controla nuestro comportamiento y, por lo tanto, la que genera nuestras experiencias.

Para expandir los límites de la mente hace falta un despojo de creencias y una mutación de consciencia. ¡En este video te comparto los detalles!



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