Cómo mantenerte a flote en medio de un clima de turbulencias

Hoy tuve una dosis de Inspirulina y quise compartir esto con toda la comunidad.

El clima ha dejado de ser utilizado sólo para medir el estadio medio de la atmósfera y ha comenzado a proyectarse en el trabajo, relaciones y hasta en los temperamentos y comportamientos, aludiendo de esta manera, una real importancia en todo lo que hacemos. Escuchar expresiones como: “Aquí el clima no es bueno”, no necesariamente tiene que ver con precipitaciones líquidas, pero sí, con precipitaciones de carácter y pertenencia.

Una persona en movimiento constante, como lo estamos todos los seres humanos, estará en una constante rotación con variables como comportamientos y relaciones que pueden influir en el clima que viva o se proyecte.

En mi tierra andina es común escuchar afirmaciones como: “No lo moleste, está caliente” o “Esa muchacha es muy fría”, lo que demuestra que el clima no sólo es aplicado al ambiente externo, sino que también es parte de nuestro ambiente interno y como nos proyectemos ante otros.

En algún momento de mi vida escuché dos mujeres hablando y su afirmación fue imposible de olvidar: “Ese novio era muy húmedo”, la verdad no sé a qué se referían pero no pude dejar de reírme de la descripción de su novio. Lo que define que las personas podemos ser frías, calientes, [email protected], [email protected], cálidos y hasta podemos ser fuego.

Las precipitaciones pueden venir a tu vida, pero si aplicas la resiliencia en lo que haces, podrías estar frío en ese día y mimetizarte en medio de la situación para sobrellevar el día turbulento, al igual si el día es caliente, podrías ser cálido para adaptarte lo que ofrece el ambiente.

En el hogar y en las organizaciones sucede de la misma manera, si logras adaptarte al ambiente que se genera en un lugar por las emociones de otros, podrías mantenerte a flote a pesar del mal clima o el buen clima.

El medio ambiente de tu habitación, jamás será el mismo que el de toda tu casa o el de tu trabajo, cada clima repercute en tu desempeño y en tus relaciones, si el clima varía, proporcionalmente, tus emociones y comportamientos cambiarán.

Puedes convertirte en el termostato que regule el clima en tu hogar en tu trabajo, o aún en tus relaciones, si logras comprender el clima que te rodea, fácilmente podrás adaptarte de una manera racional y consciente al ambiente y dar lo mejor de ti para sacar el mejor provecho de la situación.

No te resistas al clima de tu hogar, es probable que el único o la única que esté en la temperatura diferente seas tú, debes adaptarte de la mejor manera a las circunstancias y dar tu mejor clima para crear una armonía a tu alrededor.

Es probable que las personas que te rodean en tu trabajo se estén congelando y tú estés en una situación de confort, muchos compañeros de trabajo frustrados, en silencio y en una situación de congelamiento relacional; mientras estás a gusto, alegre y cada día proyectándote como el mejor o la mejor compañera en la oficina, la diferencia siempre serás tú.

El águila marca la diferencia, ve venir la lluvia y vuela por encima de ella, mientras las demás aves y demás especies están debajo de la lluvia tratando de protegerse, el águila disfruta del paisaje y ve como cae la lluvia sobre la tierra, es un momento emocionante para el águila, vuela en un clima totalmente diferente al que ven sus ojos y disfruta de un buen momento en medio de una tormenta.

Cuando veas venir un clima difícil, prende el termostato y regula tu vida, regula tus emociones, comportamientos y acciones, saca lo mejor de ti para sobreponerte, adaptarte y seguir adelante, aun cuando otros mueren por el fuego o la tormenta, tú te levantarás en medio del clima y saldrás en victoria para el futuro de éxito que tienes por delante.

Después de la peor lluvia, siempre sale el mejor arcoíris.

“Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará tu corazón y tus pensamientos. Filipenses 4:7”.

@norbeyrodriguez

Comunicador/ Teólogo / Coach de vida

Presidente de @corpoleader



Deja tus comentarios aquí: