¿Cómo me libero del duelo por esa persona que me dejó o tuve que dejar?

El duelo que proviene del desamor o por la ruptura necesaria de una relación que no nos conviene es uno de los más difíciles de manejar, y suele estar acompañado de mucha depresión, mucho drama, ganas de no hacer nada, sensación de querer desaparecer e, incluso, puede verse afectada nuestra autoestima y nuestra dignidad.

Adicionalmente, no suele ser un proceso rápido, sino que tiende a durar desde unos meses hasta años dependiendo de cada quien, y se va atravesando por etapas que no son lineales, sino que actúan como una montaña rusa donde de pronto te levantas mejor, pero luego vuelves a caer, a retroceder. ¿Cuáles son estas etapas?

El shock inicial: es una etapa de desconcierto y hasta de incredulidad que suele estar acompañada de una negación de la realidad al no creer que es posible que la relación haya llegado a su fin.

Depresión: la persona suele sentir tristeza, vacío, ausencia de motivación para hacer las tareas habituales y se concentra en lamentarse una y otra vez de lo que pasó.

Rabia: es esa ira que se desata por la sensación de haber sido herido que suele canalizarse hacia otras personas que nada tienen que ver con lo ocurrido y que trae como consecuencia una mayor sensación de aislamiento. En ocasiones, al no sanar esta herida, esta rabia suele trasladarse a la próxima pareja. En este aspecto es importante que te mencione que la rabia no es otra cosa que un mecanismo de defensa contra esa sensación de tristeza o depresión; si logras superar en forma adecuada la tristeza, te liberas de la rabia.

Aceptación: en esta fase se reconoce conscientemente que la relación culminó y se acepta que así haya sido, incluso entendiendo los aspectos positivos basados en las razones que llevaron a que terminara.

Renacer: las heridas han sido sanadas, la energía canalizada, la reafirmación de la autoestima, y desde este momento es factible concebir el inicio de una nueva relación de una forma crecida ya que se ha obtenido el aprendizaje necesario para por lo menos cuidarnos de cometer los errores cometidos en el pasado

Lamentablemente no disponemos de las teclas control alt suprimir para resetearnos, no obstante, podemos usar las asociaciones en conjunto con nuestras ondas cerebrales para salir lo más rápido posible de esta desagradable situación, ¿cómo hacerlo?

Veamos primero las frecuencias de las ondas cerebrales, donde podemos distinguir cinco: Beta, Alfa, Theta, Delta y las menos conocidas Gamma, para que luego puedas comprender la técnica que te propongo:

Beta (12-30Hz): es la más común y se produce cuando estamos despiertos, alertas, y es fundamental para nuestro funcionamiento solo que, cuando llegan a puntos máximos, producen estrés y ansiedad.

Alpha (7.5-12Hz): esta frecuencia se vincula con estados de relajación profunda, como cuando estamos cerca de dormirnos, en meditaciones profundas. Es una frecuencia muy favorable para visualizar, para la creatividad y el aprendizaje; de hecho, muchas técnicas de reprogramación de conductas como el método Silva o los que se usan para dejar de fumar se basan estas ondas. Se dice que este estado es la línea que divide el consciente y el subconsciente.

Theta (4-7.5Hz): se vincula con estados de sueño ligero, meditaciones profundas, incluyendo el estado de sueño REM; es el mundo de la mente subconsciente y del desarrollo de la intuición.

Delta (0.5-4Hz): son las profundidades del inconsciente, está presente en el sueño profundo, sin sueños, y en una meditación trascendental muy profunda, donde la conciencia está completamente separada.

Gamma: presenta la frecuencia más rápida y es una de las descubiertas más recientemente, no se sabe mucho de este nivel, pero sí que se asocia con altos niveles de procesamiento de información.

Con esta explicación, quiero llamar tu atención sobre las ondas Alfa ya que se ha comprobado que son las más adecuadas para reprogramar tu mente, establecer afirmaciones positivas que refuercen tu autoestima, visualizar situaciones de éxito y dentro de esto, establecer las asociaciones para superar ese duelo amoroso lo más rápido posible, donde en vez de estar desde el drama y el dolor, asocies a ese ser con lo que te resulte repulsivo. Una y otra vez, la persistencia es la clave y ya verás cómo logras salir mucho más rápido de ese dolor.

Mi recomendación es que utilices ese espacio entre dormido y despierto, cuando sientes que vas a dormir, porque allí están presentes esas ondas, al igual que en estados de meditación; adicionalmente, es recomendable hacerlo en estado de vigilia, es decir, en las ondas beta, sustituyendo la compasión y el dolor por estas asociaciones.

Probablemente no lo lograrás a la primera de cambio, pero te aseguro que con la constancia verás que sales en menos tiempo de ese duelo, y una vez logrado, pues perdona y deja ir para que la vida pueda mostrarte mejores y más saludables experiencias.



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