¿Cómo nos educan?

El otro día conversando entre amigos, una persona comentó que quería que su hija trabajara para que aterrizara en el mundo real, es decir, se diera cuenta de dónde y cómo se obtienen las cosas, y saltó otra opinión, ¿cómo quieres que tu hija sea igual que tú, si tú, no la has educado como te educaron a ti?….todos en la reunión reflexionamos sobre la educación.

Reflexionando posteriormente sobre el tema, también me saltó la duda, pero ¿qué pasa con la personalidad de ese niñ@ que tenemos como nuestro?, desde mi punto de vista observador, siempre veo que la mayoría de los padres hacen lo mejor que pueden para educar a sus hijos, el poder de la repetición de valores y buenas costumbres es el sermón diario.  Pero en este sermón se nos olvida saber que quiere este niñ@.

Más temprano que tarde crecerá con los principios, valores y conductas que le hemos inculcado,  algunos valores o conductas los tomara con más fuerza,  otros no tanto, ya eso será su decisión en la adultez, pero, ¿qué pasa con los padres cuando se niegan a aceptar la decisiones erradas o no de sus [email protected]?, ¿qué pasa con los hijos que cumplieron los sueños de sus padres y no los propios?

En mi experiencia, hay algo que se escapa en la educación (poco material en este ámbito), no nos enseñan a aceptar las decisiones de nuestros [email protected] nos gusten o no, puede que estén fuera de nuestros valores, en el caso de los [email protected], muchas veces no nos enseñan a responsabilizarnos sobre las decisiones que tomamos.

Considero que el tema es bastante controversial así como personas hay en el mundo, mas desde mi punto de vista, creo que debemos enseñar desde pequeños a nuestros hijos que cada decisión siempre traerá consigo efectos, en algunos casos positivos y  en otros no tanto,  incluso el no decidir también generará resultados, entonces,  como adultos y aquí me incluyo pues siempre podemos impactar en la vida de alguien, debemos transmitir las normas universales de conciencia y convivencia.

Cada uno de nosotros debe poner su granito de arena para  ser congruente entre las cosas que dice y hace,  aceptar a nuestra familia como es muchas veces no es fácil, entonces ¿qué se puede hacer para no quedarse cruzado de brazos cuando algo no nos gusta?  Podemos generar opciones de acuerdo a los efectos de cada decisión, podemos brindar apoyo, dar más amor, entre otras cosas, pero algo muy importante, es que también debemos establecer límites.

Tanto padres como hijos deben  asumir el éxito o la consecuencia de sus actos, en otras palabras,  como padres deberán  aprender a aceptar  que sus hijos crecen y son ellos los dueños de sus vidas, y  los hijos también deberán  tomar las riendas de su vida con lo bueno y lo malo de sus decisiones.

De la mano contigo

Shirley Intriago

Coach Profesional y Máster en PNL.

@sintriagov4



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