¿Cómo producir dinero desde la consciencia?

¿Cómo producir dinero desde la consciencia?

Por distintas situaciones, buena parte del mundo ahora se enfrenta a una recesión. El dinero podría ser escaso y tal vez sientes un poco de miedo ante tu presente y futuro. Sin embargo la vida y el universo son abundantes. Así que aquí te quiero ayudar a conectar y recibir esa prosperidad que te mereces.

El dinero es energía.

En el mundo todo es energía y algunas cosas se vuelven materia. Te doy un ejemplo: un edificio, una silla o un negocio, antes de volverse algo físico estuvo en la mente de alguien, hubo una idea que luego se desarrolló en forma de plan y luego se ejecutó. Así, el apartamento donde vives, la silla en la que te sientas y la panadería donde te tomas el café, son el resultado de una idea y posteriormente un trabajo. Lo mismo ocurre con el dinero, su origen es la energía.

Cuando desconocemos esto, nos es difícil -si estamos pasando por una situación precaria de dinero- darnos cuenta que en nuestras manos está la posibilidad de resolver esa situación. Usualmente, nos volvemos presas del miedo y la preocupación y nuestro tema central de atención y conversación es: lo caro que son las cosas, lo cuesta arriba que es mantenerse y la dificultad para que el dinero alcance.

Al estar en esa actitud, toda tu energía, que es la que crea posteriormente tu mundo material, está en sintonía con la escasez. Por tanto, lo que estás produciendo y materializando en tu futuro son más dificultades. Así, entramos en un círculo vicioso. En este punto, nos sentimos cada vez más impotentes ante las circunstancias del mundo, menos empoderados y más ansiosos. Y los resultados se perpetúan una y otra vez. ¿Alguna vez te has sentido atrapado en esta situación?

Somos seres poderosos.

Hay tanta información que confirma que somos capaces de crear y que toda creación comienza en nuestra mente. Es nuestro sistema de creencias lo que define la calidad de nuestra vida. Es decir, hay abundancia y escasez, pero lo que alberga tu mente inconsciente es lo que define que hagas sintonía con una u otra situación. Sin embargo, aún muchas personas desconocen este gran poder que tenemos.

En mi criterio, creo que Dios repartió equitativamente en todos un poco de Su chispa divina. Y ella se expresa en la creatividad. Nuestra creatividad es la que nos permite producir una idea capaz de solucionar eso que ahora ves como un problema. Sólo que la creatividad se esconde ante la preocupación y la angustia.

Si tu diálogo interno es: no puedo con esto, no tengo el dinero para pagar todo lo que necesito, tu enfoque es equivocado. Además, si te dieras cuenta de tu cuerpo -al estar conectado con estos pensamientos- sientes temor, incertidumbre y desesperanza. Usar tu chispa divina significa, confiar en que en tu interior está lo que necesitas para superar lo que te ocurre. Cuando esa certeza está en ti, te relajas, dejas de quejarte y resistirte a la situación. Por el contrario, tu atención está en responderte: ¿Cómo puedo superar este desafío que tengo? Así, desde ese estado de consciencia, confianza y paz, llega esa idea que necesitas, esa persona a quién llamar para proponerle un acuerdo.

Por tanto, el mayor desafío que tenemos para aprovechar nuestro poder creador es, primero saber que lo tenemos, y luego cambiar nuestro limitante sistema de creencias y borrar tanta negatividad. Es un trabajo arduo que he hecho y te aseguro que ha valido cada minuto que he invertido, cada terapia o curso que he hecho, cada afirmación con la que he trabajado.

Un mundo abundante está dispuesto para ti.

Cuando miras al universo, ¿qué ves? Si vas a la playa, no ves un grano de arena, ves millones, una incontable cantidad. Lo mismo ocurre con el mar, no hay una gota de agua, es una cantidad ilimitada la que hace un océano. Veamos algo más sencillo, un árbol. Te das cuenta que tiene cientas, miles de hojas y si da frutos, pues no es uno o dos, son muchos. Así, creo que el universo refleja la abundancia que existe para nosotros.

El universo es rico y tu tienes derecho a participar de esa riqueza. Mereces tener dinero de forma fluida. Y para lograrlo debes hacer tu trabajo interno. Es preciso tener consciencia de qué piensas, qué dices, qué sientes y como actúas. Sólo cuando esos cuatro elementos estén alineados en una sola dirección: la del Ser poderoso y abundante que eres, entonces ese dinero que tal vez ahora te luce esquivo, llegará más fácilmente.

Este es un tema fascinante y tal vez debas revisar varias cosas en tu vida para hacerte más amigo(a) del dinero. Hacer un trabajo de autoconocimiento puede ayudarte a limpiar recuerdos, sanar viejas heridas y mejorar tus ideas con respecto a ti y el dinero. Revisarte internamente te permite por ejemplo ver qué aprendiste de tu familia de origen, con respecto a la abundancia y al trabajo. Seguro que parte de lo que vives ahora es el resultado de viejos condicionamientos que no son verdaderamente tuyos, sino que los tomaste como ciertos y que ahora puedes dejar partir para crear una nueva y mejor realidad.

Como lo dije en el segmento anterior, yo he pasado por todo ese proceso hasta llegar a ser la mujer próspera y exitosa que soy, a pesar de cualquier circunstancia externa. Y… si yo pude, tu también puedes…. así que haz tu trabajo. Una vida abundante espera por ti.

Imagen de Nattanan Kanchanaprat en Pixabay



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