¿Cómo puedo dejar de enjuiciar?

¿Cómo puedo dejar de enjuiciar?

¿Cómo puedo dejar de enjuiciar? me dijo una amiga luego de leer varios libros sobre espiritualidad. Mi respuesta fue: «Quizás no sea necesario que lo hagas».

Es cierto, los juicios son la expresión de ataque más clara del ego y terminan contaminando nuestra mente de miedo. Mientras más enjuiciamos, más miedo tenemos. ¿Quién podría vivir en paz en un mundo de mentirosos, falsos, malos, infieles, estafadores, etc? Lógicamente, nos terminamos muriendo de miedo. Literalmente, dejamos de vivir.
Pero como le dije a mi amiga, quizás no sea necesario que dejemos de enjuiciar porque los juicios en sí, no valen nada. Pero cobran valor cuando alguien se los cree. Y esos somos nosotros.

Comencemos, entonces, a ser testigos de nuestros juicios en lugar tratar de liberarnos de ellos. Pongamos un poco de distancia de nuestros pensamientos, reconociendo que es nuestra mente en ego la que piensa, no nuestro Ser. Porque al pensar que enjuiciar es malo, caemos en un juicio aún más profundo: creemos que nosotros somos malos. Y de esa trampa es más difícil salir.

Cuando enjuiciemos, entonces, tomemos conciencia que eso que estamos pensando o diciendo es solo un pensamiento. Y el pensamiento necesita de mi atención para tomar fuerzas. Si lo observo y digo «Mira lo que mi ego me acaba de decir…» y lo dejo pasar, y lo repito cada vez que ese pensamiento de ataque regrese, no tardará en disolverse.

Cuando tengas un juicio, el que sea, aunque lo consideres valioso, respira y déjalo pasar. No lo resistas, solamente quítale importancia.

El premio inmediato es la paz. Y luego, todo lo que una mente en paz puede crear…



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