¿Cómo puedo desarrollar la intuición?

Hablando en términos prácticos, desarrollar la intuición requiere que comencemos a escuchar más, en vez de hablar o sólo responder.

La intuición es esa certeza de decirnos “no sé por qué debo tomar este camino, pero sé que este es el correcto” o por ejemplo “yo sé que esta decisión hará que las cosas mejoren”.

La clave está en preguntarnos a nosotros mismos y permitirnos experimentar lo que nos hace sentir en paz. Si por más que hacemos introspección la respuesta no aparece, entreguemos al creador (ángeles, maestros) la duda, dejemos que él la resuelva, así de simple… la vida es simple.

Haz sólo lo que te dé paz

Digamos que, por ejemplo, un amigo se te acerca y te hace una pregunta, si quieres responderle de manera intuitiva en lugar de hacerlo desde el ego, existen algunos pasos a seguir:

  1. Escucha
  2. Trata de tener empatía
  3. Siente desde dónde viene la persona
  4. Pídele al creador que te permita ser canal del mensaje que tiene para la persona

Casi siempre pensamos que sabemos todo cuando se trata de cómo otros deberían comportarse o qué deberían hacer los demás con sus vidas. Eso no es intuición. Eso proviene del Ego.

Sólo podemos ser ejemplo de la experiencia y la sabiduría que estamos aprendiendo. Mientras las personas ven el cambio en nosotros, pueden escoger realizar cambios en sus respectivas vidas también.

La intuición es algo que puede crecer si nosotros mismos lo permitimos. Normalmente, las personas que tienen más intuición son aquellas que están menos envueltas en sí mismas.

Yo creo firmemente que la intuición proviene del espíritu y para permitir a la intuición crecer, necesitamos conocernos, abrazar nuestra naturaleza interna, salir de nuestras preocupaciones personales y temores.

Muchas veces hacemos lo que otros quieren que pensemos, reaccionamos de la manera en que otros quieren que reaccionemos o hacemos cosas para satisfacer las expectativas de otras personas. Eso no es intuición…

Cuando trabajamos en el nivel intuitivo lo hacemos de una forma muy diferente. Permitimos que la energía y sabiduría divina inunde nuestro ser a través de la oración y la meditación.

Mientras más podamos hacer esto, nos volveremos más intuitivos.

Desde mi experiencia, cuando tengo una gran duda, trato de escucharme a mí misma. Para lograrlo, necesito enfrentar mis miedos (que muchas veces coinciden con el estrés que me trae la situación).

En este punto puedo reconocer lo que me falta para conseguir la claridad, solucionar mi inquietud y tomar el riesgo. Si no lo consigo, lo suelto y entrego a Dios.

Todos somos maestros y aprendices, así que el reto es continuar creciendo a tu lado en este camino de realización personal y espiritual.

Si dejamos que nuestro ser interno nos guíe, nos daremos cuenta que la vida es un aprendizaje constante y que ser felices es nuestra función.

Quise complementar este post con un video que me mostró mi hijo Alejandro, sobre la conmovedora película “Moneyball” y escuchar la canción “The show”. Interpretada en la película por Kerries Dorsey (hija) a su padre (Brad Pitt).



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