¿Cómo reaccionas ante un «no»?

Oír un no es una de las respuestas menos deseadas por las personas. ¿Te acuerdas de la última vez que te dieron un “No”?  ¡Yo sí! Y para ser honestos… ¡no me gusto para nada!  La pregunta que nos deberíamos hacer para desenmascarar ese temido “NO” es: ¿Qué sentimientos experimentamos al oírlo y qué es lo que realmente hace que esa palabra nos perturbe?.

¿Por qué nos afecta el oírlo? En ocasiones nos puede provocar la sensación de que nos rechazan. Este sentimiento es fomentado por el pensamiento de que la negativa se debe a que no nos aceptan o aprueban como individuo. Un sentimiento que proviene de nuestras propias creencias y no de la negación de dicha persona.

Algunas veces, el oír un  “NO” puede ser interpretado como que la persona no nos quiere los suficiente para darnos lo que le estamos pidiendo o que no le importamos lo necesario para complacernos. Pero, en realidad, lo que está haciendo la otra persona es ser fiel a sus deseos y necesidades. Estas son cosas que a menudo no pensamos ni tomamos en cuenta, ya que queremos anteponer nuestros deseos y esperanzas a las de ellos.

El oír un “NO” puede ser un impacto para nuestro ego y orgullo, ¿cómo me va a decir a mí que “NO”?  Y entra la charla interna: Yo que soy tan bueno, yo que soy tan buena trabajadora, yo que nunca le digo que no, yo que siempre le complazco en todo. ¡Yo, Yo y Yo! Pues, queridos lectores, no somos el “centro del universo” ni las cosas son siempre o salen como queremos. En una relación existen dos y eso implica el riesgo de tener diferentes opiniones y decisiones. Además, no podemos olvidar que el “NO” es parte de la comunicación asertiva y esto no implica conseguir lo que queremos, más bien es una comunicación honesta que contribuye a tener relaciones sanas y respetuosas.

NoEn realidad, el decir “NO” es el derecho que tenemos como individuos a comunicar nuestro punto de vista y a tomar nuestras propias decisiones basadas en nuestras creencias y valores. Nada tiene que ver con rechazar a la persona a quien se le está haciendo saber nuestra decisión.

 La capacidad de aceptar un “NO” es reconocer que las personas tienen el derecho de opinar de una forma distinta a nosotros y eso no las hace mejor ni peor, ¡simplemente diferentes!

Cada vez que alguien te de un “NO” como respuesta, es importante que no te lo tomes como algo personal. Al fin y al cabo, tú no estás siendo rechazado como persona, lo  único que está siendo rechazada es tu petición.

 El temido ¡No!…, todos estamos expuestos a él. Por eso, es importante ponerte en contacto con tus sentimientos y emociones, para así poder explorar realmente la implicación que tiene la negativa en ti.

Y ahora dime.., ¿Cómo reaccionas tu ante un “NO”?



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