¿Cómo saber si tienes salud mental?

¿Cómo saber si tienes salud mental?

Según MedlinePlus, “la salud mental incluye nuestro bienestar emocional, psicológico y social. Afecta la forma en que pensamos, sentimos y actuamos cuando enfrentamos la vida. También ayuda a determinar cómo manejamos el estrés, nos relacionamos con los demás y tomamos decisiones”.

Antiguamente, aquellos que no lograban encontrar el equilibrio mental eran torturados e incluso asesinados; se llegaba a determinar que eran objetos de posesión espiritual. Afortunadamente, la investigación en el campo mental ha avanzado en forma importante, y se sabe que la salud mental en la mayoría de los casos puede ser recuperada.

La salud mental, al igual que la salud a nivel global, es un proceso más que una condición fija, es decir, es variable en el tiempo, entendiendo que el ser humano es un sistema y como tal se equilibra, se desequilibra, cambia.

Todas las personas enfrentamos conflictos emocionales, lo cual forma parte de ser humano, pero lo que marca la diferencia es la manera de manejarlos. ¿Quién no ha tenido conflictos o trastornos en las distintas fases de la vida?, ¿qué hace que una persona con conflictos o tensiones emocionales fuertes se desequilibre, y otra las supere y crezca?  La diferencia radica en que una persona saludable mentalmente tiene la capacidad de enfrentar sus frustraciones, temores, tristezas, etc.,  al contar con los recursos para resolverlo y equilibrarlo.

Entonces, experimentar conflictos es propio de la vida humana. Es la resiliencia o la capacidad de enfrentar conflictos o situaciones perturbadoras y salir airosos y fortalecidos lo que marca la diferencia entre salud y patología. Lo realmente patológico es la rigidez, la imposibilidad de adaptarse y sobrellevar tensiones, y desde esta imposibilidad no se afrontan ni se superan.

Estar saludable mentalmente, entonces, al contrario de lo que algunos puedan creer, el permitirse sentir, experimentar emociones, reconocer las situaciones del entorno que te afectan de una u otra manera siempre y cuando no te derrumbes o te sientas desvalido ante ellas, es entender que esas situaciones y emociones están allí para mostrarte cosas, y desde allí poder desarrollar pensamientos efectivos para el aquí y ahora.

Recuerda que lo que haya funcionado para ti antes no es inamovible, y no necesariamente será útil siempre. Todo requiere renovación, incluso tus pensamientos, y entender (hago énfasis en esto) que hay momentos en la vida cuando se hace necesario buscar ayuda de un psicoterapeuta. ¿Cuándo? Cuando sentimos que nos alejamos del bienestar y no logramos equilibrarnos en forma personal, es decir, derribar el mito de que acudir a terapia es para “locos” y entender que es al contrario, es una conducta válida de una persona con salud mental.



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