Como ser un buen invitado

Después de recibir muchas visitas en Buenos Aires, punto turístico asegurado, puedo catalogar algunas como muy BUENAS y otras muy MALAS. Por esta razón decidí escribir este post.

Siempre nos han hablado de cómo ser un buen anfitrión, pero muy pocas veces sobre el caso contrario. ¿Sabes como ser un buen invitado?

Si estás a punto de visitar a un amigo y quedarte unos días en su casa, revisa estos tips que seguro te ayudarán con tu estadía.

Llegar con un regalo: los dueños de la casa han estado preparándose para tu llegada, han hecho un esfuerzo para que cuando tú llegues todo esté en orden (limpiar la casa, arreglar las sábanas, hacer mercado, etc). Lo menos que podrías hacer para mostrar tu gratitud es llevarles un presente, cualquiera que sea: dulces, chocolates, alguna botella de vino, algún lindo adorno para su casa, entre muchas otras cosas.

Hacer un mercadito: es una buena idea comprar tus propios alimentos para tener en la nevera, si bien los dueños de la casa pudieron haber comprado comida extra para ti, es descortés que todo el tiempo dependas de ellos. Colaborar con algunas cosas de la casa en cuanto a comida se trata es una muestra de gratitud. Suplementos que tal vez suelan acabarse mucho más rápido (agua, pan, queso, yogurt, papel, etc).

Preguntar acerca de las reglas generales de la casa: es importante saber esto porque cada hogar tiene sus propias reglas, las cuales muchas veces son muy diferentes a las tuyas. Para no ofender a los dueños de la casa, es bueno hacer algunas preguntas generales los primeros días de tu estadía. ¿Cerrar o no la puerta de la casa antes de salir? ¿Quitarse los zapatos antes de entrar? También debes tomar en cuenta la hora en que regularmente ellos se van a la cama, no puedes llegar un domingo del bar y poner una pizza en el horno a las 3:00 a.m. (cosas que tal vez harías en tu casa). Hacer preguntas como… ¿Te gustaría que saque al perro a dar una vuelta cuando tú no estás?, etc…

Espacio personal: aún cuando los anfitriones están felices por recibirte, no querrán pasar cada minuto del día junto a ti. Debemos respetar su espacio personal, pero todo tiene un límite, tampoco podemos pensar que su casa es un hotel, que llegamos y nos vamos cuando queramos. Debemos compartir con ellos, invitarlos a comer, salir de paseo. Todo es un balance y debemos saber cómo equilibrar la balanza.

Mostrarse servicial y agradecido es clave. Termino este post compartiendo una frase muy cierta «Te reciben según te presentas; te despiden según te comportas».



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