Cómo ser una mujer líder

Detengámonos un momento y pensemos en estas mujeres reconocidas a través de la historia universal: desde Cleopatra, reina del antiguo Egipto, pasando por heroína Juana de Arco, la científica Marie Curie, la pintora Frida Kahlo, la actriz Marilyn Monroe, la Primera Dama de E.E.U.U Eleanor Roosevelt, la Princesa Diana de Gales, la Madre Teresa de Calcuta, hasta la primera ministra de la India Indira Ghandi, todas ellas contribuyeron a cambiar la historia del mundo con su liderazgo y su capacidad de inspirar a millones de personas.

Ellas fueron los ejemplos más visibles en un mundo compuesto por miles de millones de mujeres que cada día salen a la calle a luchar por sus sueños y a hacerlos realidad. Hay que darles crédito adicional ya que desempeñaron sus destacados papeles en sus respectivos ámbitos de acción, enmarcadas en una cultura predominantemente machista que lamentablemente relega a la mujer a un segundo plano. Ellas fueron capaces de superar esas barreras culturalmente impuestas e ir más allá, llevando sus mensajes y dando sus aportes que en definitiva lograron que la humanidad cambiara para bien. Hoy las recordamos con orgullo y como fuente de inspiración para alcanzar nosotras mismas nuestros propios sueños.

Otra cosa que me llama la atención de esas mujeres que se han destacado a través de la historia es que en vez de esconder su femineidad, la han celebrado y mostrado en todo su esplendor. Para ser una mujer líder no es necesario asumir actitudes y poses masculinas, esconder tu condición de mujer y sentir vergüenza de ella. Por el contrario, ellas entienden que pueden convertir lo que en principio se puede ver como una desventaja, en un catalizador para lograr cosas importantes. Son mujeres que están orgullosas de su condición femenina. No piden tratos especiales por ser mujeres, solo piden que se les reconozca por su trabajo y talento al igual que los hombres, y por ello han sido tan exitosas.

Aunque el mundo está cambiando y poco a poco evolucionando para darles a las mujeres un papel más relevante, todavía existen muchos obstáculos. Las mujeres no podemos esperar pasivamente que se nos concedan los derechos, tenemos que exigirlos y tomarlos. Así es como se consiguió el derecho al sufragio en el siglo XX, por ejemplo, o actualmente el derecho a recibir financiamiento para emprender o igualdad en el derecho a ejercer cargos públicos.

En países desarrollados los movimientos femeninos están luchando para que las mujeres reciban el mismo pago por el mismo trabajo que realizan los hombres que se estima es 30% menor al de ellos y por acabar con la discriminación y en países en desarrollo se está promoviendo la participación de las féminas en emprendimiento ya que entendieron que las mismas constituyen la mitad de la población, ya no podemos ser tratadas como minorías, y que además somos parte fundamental para impulsar las economías nacionales.

Las mujeres líderes surgen a pesar de las circunstancias externas adversas. Si bien es cierto que muchas veces tienen que trabajar el doble y luchar más duro que los hombres para obtener los mismos resultados, este hecho no las desanima porque conocen su propio valor, confían en sus talentos, no se amilanan frente a los problemas, y son capaces de cuestionar los límites que les imponen desde afuera y superarlos. A veces los límites ni siquiera son externos, sino internos, por lo que hay que acabar con los complejos y las inseguridades y seguir adelante. Las mujeres líderes entienden que nacieron para ser felices, para alcanzar sus propias metas, y exigen el derecho a hacerlo.

Con el incremento de la educación formal femenina y su irrupción en el mundo laboral a partir de la Revolución Industrial del siglo XVIII cada vez vemos a más mujeres participando abiertamente en política, en economía, en el mundo empresarial, obteniendo puestos clave y de gran responsabilidad para la sociedad que antes eran destinados exclusivamente para los hombres. Incluso vemos a mujeres vinculándose en campos tradicionalmente masculinos, como el deportivo.

Ya vamos superando los complejos, aquellos que nos dicen que el mundo de las mujeres se circunscribe a cuidar de sus familias, de los hijos, a cocinar y a limpiar. Esa es una idea completamente anticuada y obsoleta y afortunadamente se va volviendo cada vez más inaceptable en las sociedades actuales. Aunque la familia es una parte fundamental de la vida y de la satisfacción de una mujer, vamos entendiendo que es una responsabilidad que debe ser compartida con los hombres, y que si una mujer tiene aspiraciones de alcanzar algo más, es su deber y su derecho hacerlo y debe recibir apoyo de su entorno familiar para ello.

Tú puedes lograr desde tu propio ámbito y realidad ser una mujer líder, dentro de tu familia, de tu trabajo, de tu comunidad, de tu país. Solo tienes que desarrollar ciertas cualidades y actitudes y sobre todo, creer firmemente que lo puedes lograr. Debes estar convencida de tu potencial, no para demostrarle nada a nadie, sino a ti misma. Así cuando surjan las barreras, las verás como oportunidades de crecer y de aprender, y no como obstáculos para alcanzar tus objetivos.

Lo primero que debemos entender es qué constituye un líder. Un líder, sea mujer u hombre es aquel que logra inspirar y guiar a un grupo de personas para obtener resultados determinados. En un líder se conjuga el conocimiento, las habilidades, el carisma y las acciones para alcanzar los objetivos deseados por ese grupo. Un líder sabe a dónde dirigir a su grupo, sabe lo que quieren, de dónde vienen y hacia dónde van.

Así que aquí tienes algunas cualidades de las mujeres líderes para que las leas, identifiques cuáles tienes, cuáles constituyen tus fortalezas, y las que no tengas, poder desarrollarlas eventualmente con constancia y algo de esfuerzo.

  • Una mujer líder se prepara

En estos tiempos este tema se ha hecho mucho más fácil. Antiguamente las mujeres solo recibían instrucción para las tareas domésticas y actividades hogareñas, y muy pocas tenían la oportunidad de recibir educación formal. Si acaso aprendían a leer y escribir, con suerte. En este aspecto el mundo, por lo menos el occidental, ha cambiado radicalmente haciendo que la educación formal para las niñas sea obligatoria, así como también se le han abierto oportunidades de acceso a las universidades y colegios técnicos para que aprendan un oficio o ejerzan una profesión.

En muchos países, la mayoría de los estudiantes en las universidades ahora son mujeres, éste en un avance significativo y un gran logro para la humanidad. Es importante que las mujeres líderes se preparen formal e intelectualmente para que puedan explotar al máximo sus capacidades y obtener los conocimientos necesarios para basar su trabajo en ellos y poder guiar con convicción. Una mujer líder también está en constante aprendizaje y esto me lleva al segundo punto.

  • Una mujer líder escucha y entiende

Lo importante del liderazgo es la relación que logras consolidar con los que te rodean. Una líder no es una tirana que da órdenes, eso en dado caso sería una antilíder o un liderazgo muy mal entendido, sino una mujer que tiene la capacidad de escuchar las necesidades de las personas que guía, y de entenderlos. Una líder crea de forma sincera lazos y vínculos fuertes con su gente, y en este aspecto las mujeres tenemos ventaja con respecto a los hombres ya que por lo general y por nuestra naturaleza emocional establecemos conexiones emocionales más duraderas con mayor facilidad que ellos. Abrir tu corazón y sentir empatía por los demás es una gran virtud, tanto para los hombres como para las mujeres líderes.

  • Una mujer líder es coherente

Esto aplica para todos los aspectos de su vida. Es importante ser coherente entre lo que se piensa, se dice y se hace. Recuerda que el liderazgo verdadero se rige por el ejemplo y nadie va a seguir a una persona que demuestra hipocresía o inconsistencia en sus ideas, pensamientos y acciones. Nada hace perder más liderazgo que no ser congruente con respecto a lo que dices y haces. Una mujer líder tiene que vivir de la forma que pide a los demás que vivan, tiene que hacer las cosas que pide a los demás que hagan. No se le puede pedir a nadie que haga algo que nosotras mismas no haríamos. Una mujer líder actúa con honor y cumple su palabra, y no ofrece cosas que sabe que no está en capacidad de cumplir.

  • Una mujer líder se esfuerza

Como ya hemos dicho, debido a las condiciones del mundo actual, es muy probable que una mujer tenga que esforzarse el doble o el triple de lo que lo hace un hombre para alcanzar los mismos resultados. La diferencia entre una mujer que simplemente trabaja duro y una mujer líder es que la segunda se esfuerza y lo hace con pasión y entusiasmo, siente amor por lo que hace, está convencida de su talento y de sus habilidades y sobre todo, un punto muy importante, lo disfruta.

Esto permea en todas las personas que la rodean y que pueden observar su pasión por la vida y por alcanzar sus objetivos. Las personas empiezan a gravitar a su alrededor para contagiarse de esa energía positiva lo cual empodera aún más a la líder y se convierte en un círculo virtuoso. Las mujeres líderes no se conforman con un papel secundario, ellas saben que son protagonistas y las arquitectas de sus propias existencias.

  • Una mujer líder cuida de su imagen

Igualmente no es necesario asumir poses masculinas para poder destacarnos como mujeres en cualquier ámbito que nos los propongamos, incluso aquellos que estaba anteriormente limitado a los hombres. Las mujeres líderes celebran y están orgullosas de su femineidad y la muestran gustosamente. Se visten impecablemente y cuidan de su cuerpo físico, de su intelecto y de su imagen. Aprovechan las ventajas de ser mujer, en vez de enfocarse en las desventajas que por circunstancias meramente externas tienen.

  • Una mujer líder es independiente

Maneja sus propias finanzas y es independiente económicamente. Nada da más seguridad a una mujer que el poder vivir de sus propios medios, basada en sus propios talentos y habilidades. El no depender de otra persona para sobrevivir le da más seguridad y confianza, puede emitir sus propias opiniones y conceptos sin temor a represalias, puede tomar las decisiones que considere más convenientes para ella y su entorno familiar y en definitiva le otorga libertad de acción y movimiento. Teniendo independencia financiera te ganas el respeto de todos los que te rodean. Igualmente ayuda a las demás para que puedan alcanzar la misma independencia. Y esto me lleva al último punto.

Una mujer líder ayuda a los demás

Con su ejemplo, su guía, su seguridad es capaz de inspirar a otras mujeres e incluso hombres para que logren los objetivos que se tracen. Una mujer líder ayuda a los demás no diciéndole lo que tienen que hacer, sino dándoles las herramientas que necesitan para que ellos puedan hacerlo por su cuenta. Lo hacen por amor y por convicción, porque se dan cuenta del rol que juegan en la sociedad, porque saben que mientras más personas puedan alcanzar sus metas, el mundo cada vez será un mejor lugar, para las mujeres, para los hombres, para los niños, para la humanidad en general. Y esto les generará una gran satisfacción y un sentido de propósito para sus vidas.

Finalmente, tú puedes ser una mujer líder y emular el ejemplo de tantas mujeres, reconocidas y anónimas que han trabajado para que este sea un mejor mundo. Lee y analiza estos consejos, para que fortalezcas los que ya tienes y desarrolles las cualidades que aún no posees. Nunca es tarde para comenzar a cambiar tú misma, tu entorno cercano, tu comunidad y tu mundo. Si otras tantas han podido, tú también puedes. Puedes empezar desde lo pequeño, pero con visión de futuro, creatividad, metas claras y la convicción de que puedes, lo lograrás.



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