¿Cómo sobrevivir a una ruptura sentimental?

Descubre porqué duele tanto terminar una relación amorosa…

Hace siglos, en una de mis clases en la universidad, recuerdo que un profesor, (una eminencia en su área además..) dijo una frase que no olvidé nunca jamás. Era: “Es mucho más difícil romper una pareja que formarla”. A mí se me quedó grabadísima porque por aquél entonces andaba yo bebiendo los vientos por un compañero de clase. Pensé que si era así, entonces tenía posibilidades, porque oye, si es más fácil formar una pareja que romperla, yo podía conquistarle con mis grandes dotes de seducción, y que luego a ver quién nos separaba…

Fíjate tú que razonamiento más inocente y absurdo, especialmente cuando me entero de que el chico en cuestión ya tenía su propia pareja (a la basura mis poderes de seducción…), que según la regla, no iba a ser fácil de romper… Así las cosas, la tortilla se giraba en contra mía y yo abandonaba mi quimérica empresa.Vamos, que a por otra cosa mariposa..

Pero el concepto se me quedó dando vueltas en la mente, y hasta el día de hoy lo he sacado a pasear en bastantes ocasiones. Porque todos los días hay rupturas, en todos los lugares del mundo pero, ¿por qué es tan difícil superarlo, cuando la mayoría de las veces sabemos perfectamente que es lo mejor? La respuesta la tienen estos 2 conceptos: Dependencia emocional y costumbre.

Las personas independientes y con un autoconcepto sano, ante una ruptura no se dejan vencer. Sufrirán, sí, eso es humano, pero saben también que merecen amor y que este aparecerá cuando tenga que ser, que será cuando aparezca la pareja adecuada. Y si una historia terminó, no hay tiempo que perder, hay muchas cosas que hacer mejores que quedarnos en casas en modo autocompasión.. Manos a la obra y saca la Guía del Ocio (revista Madrileña que te informa de todas las actividades culturales del mundo mundial) que a esto hay que ponerle remedio…

Pero la dependencia emocional es otra historia.

Va de la mano de problemas de autoestima, seguridad y autoconcepto, motivo por el cuál estas personas, dependen del amor y aprecio ajenos para poder darse valor a sí mismas. El respeto que se puedan tener, depende absoluta y directamente del que le tenga su pareja y sin él, siente que no es nada.

Analizará hasta el detalle más mínimo cualquier comportamiento de su pareja, encontrando cada vez, que no es amada, porque no se lo merece. Pero sigue, porque piensa que al menos no está sola, y esa persona es su única oportunidad. Claro, con todo esto, terminar una relación es efectivamente mucho más difícil que enamorarse, que al fin y al cabo, es un trabajo que hacen tus hormonas por su cuenta y sin preguntarte primero.

Y aún tenemos que sumarle a este dolor, otro factor de mucha importancia que hace todavía más cuesta arriba decidirse a empezar una nueva vida en solitario, aunque sea lo más beneficioso para ti: La costumbre.

Es la que hace que nuestros días sin la rutina de tener a esa persona siempre con nosotros, sean casi imposibles de aguantar. La que hace que sintamos un vacío en el centro del pecho que parece que te haya dejado los pulmones sin aire….y la que nos hace confundirnos e idealizar a nuestra ex-pareja confundiendo sus virtudes con nuestra zona de confort.

La zona de confort es el terreno que controlas, en el que has aprendido a manejarte, que por muy horrible que sea, es la única realidad que conoces, tu rutina.Y salir de ahí supone enfrentarte a la cruda y desconocida realidad, teniendo que lidiar además con ese peso inmenso del vacío. Es complicado y requiere una gran determinación, pero cuando no eres o estás fuerte y se suma tu pobre autoestima con esa rutina tan arraigada, salir de esa zona de confort llamada noviazgo (o matrimonio, o como gusteis) puede volverse una auténtica pesadilla.

Con los índices de amor propio por los suelos, afrontar la vida en solitario, sin nadie que “te quiera” como tú no sabes quererte, es una decisión sólo de valientes. Pero la buena noticia es que eres más que capaz de conseguirlo. Para superar todo esto sólo necesitas sustituir un hábito por otro. Recordar que eso que sientes y que sabe horrible, que duele y agota, no es amor, es costumbre. Y si te empeñas en llenar tu tiempo y tu mente con otras cosas, lo superarás mucho antes de lo que pensaste.

Así que concéntrate en ti, aprende a ser tu mejor novia, descubre qué quieres y qué no, qué necesitas y qué no. Haz cosas que te guste hacer a ti, para que disfrutar de la vida te devuelta las fuerzas que perdiste por el camino. Y descubrirás que tu valor, no dependía de nadie, si no que más bien se perdía..porque nadie puede quererte más y mejor que tú misma.

A fin de cuentas, tú estabas viva antes de conocerle, y seguirás viva después de dejarle…y lo que tú eres se queda contigo, porque no puede ser de otra manera, sólo puedes vivir dentro de tu ser… No te engañes, no vales lo que otros opinan que valen, tu valor, reside dentro de ti, y ahí, nadie puede meter la mano.

Te espero en los comentarios, y seguro que tienes algo que decir, a fin de cuentas, ¿quién no ha tenido que sobrevivir al desamor?



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