¿Cómo suena la vibración universal?

¿Cómo suena la vibración universal?

Todos hemos escuchado, de una u otra forma, la sílaba OM. De hecho, uno de los estereotipos más comunes relacionados con la India y su filosofía espiritual es el de una persona sentada en postura de meditación, con los dedos índices de su mano tocando los dedos pulgares para formar un círculo, mientras emite un largo y profundo OM.

Más allá del cliché, su significado no es siempre claro para todos, e incluso, su pronunciación varía según las circunstancias. ¿A qué se debe?.

Sobre el significado de la sílaba sagrada OM, tradicionalmente se la considera como el sonido original del Universo. Por supuesto, no se trata de un sonido audible, al menos no en el sentido usual del término. En la filosofía de la India, como en muchas otras religiones, se dice que la creación evoluciona a partir de la ‘Palabra, la cual no es, lógicamente, nacida de un discurso humano ni puede ser escuchada en el iPod. Se trata, en realidad, de la vibración eterna, a través de la cual la energía Cósmica/Universal/Divina (como se la quiera llamar) se pone en acción.

A este respecto, la concepción de la vibración sonora como fuente de toda creación no es única del hinduismo, sino que en el mismo cristianismo hay una cita muy conocida de El Evangelio de San Juan (1:1-3), que muestra la amplitud de este concepto:

‘En el principio ya existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios (…) Todo llegó a ser por medio de ella; y sin ella nada se hizo de cuanto fue hecho’.

AUM

En cuanto a la pronunciación del difundido sonido OM, es también posible escuchar una versión AUM que es igual de válida. Si bien el significado es el mismo en ambos casos, a veces se sostiene que la forma correcta de pronunciar la sílaba sagrada es diferenciando los tres fonemas: A, U, y M.

Desde el punto de vista gramatical, la letra ‘o’ no es otra cosa que una abreviación natural del diptongo ‘au’, una variación fonética que se debe al gran uso de la palabra AUM, sobre todo al ser cantada de manera veloz como introducción a la mayoría de mantras.

Desde el punto de vista filosófico, como dice el maestro B.K.S. Iyengar en su libro Luz sobre los Yoga Sutras de Patañjali, “la sílaba AUM es considerada la semilla de todas las palabras”. Es decir, se la considera el bija mantra (mantra semilla), el sonido del cual surgen todos los demás sonidos, ya que “no hay palabra alguna que pueda pronunciarse sin el sonido simbólico de estas tres letras, a, u y m”.

Sobre este simbolismo sonoro, Iyengar explica que “el sonido empieza con la letra a, haciendo que la boca se abra. Así, el principio es a. Para hablar es necesario enrollar la lengua y mover los labios, todo lo cual está simbolizado en la letra u. El final del sonido es cerrar los labios, simbolizado en la letra m”.

De esta forma, los tres sonidos representan el comenzar, resonar y finalizar de todas las palabras de cualquier idioma y, por tanto, son sonidos universales.

A este respecto, Sharon Gannon y David Life, cofundadores de Jivamukti Yoga, explican que “OM comprende los tres sonidos más básicos que un ser humano puede hacer: Ah, Uuuh, Mmm”. Y agregan, “cuando cantamos OM, en realidad estamos recitando un sonido en tres partes. Cada parte vibra en una zona diferente del cuerpo y representa un estado de conciencia diferente”.

Esta tripartición sería la siguiente:

El sonido Ah, nace en el abdomen y representa la fuerza creativa.

El sonido Uuh, vibra en el plexo solar y en el corazón, representando la energía de preservación, de compasión y amor.

El sonido Mmm, sucede cuando apretamos nuestros labios juntos, como a punto de decir ‘ma’ pero sin la ‘a’, enviando las vibraciones sonoras hacia la cabeza, representando la capacidad de trascendencia o iluminación.

La filosofía espiritual de la India sostiene que todo en este Universo está vibrando AUM. Por el aumento del ego individual, del apego material, del orgullo y otras cualidades negativas, el ser humano se ha vuelto incapaz de escuchar el sonido original de la creación, por lo que hemos perdido contacto con el lenguaje universal, que también yace en nuestro interior.

Si uno no puede escuchar (por ahora) el motor vibratorio de la Creación desde los mismos engranajes, al menos puede empezar poniendo en práctica el consejo de Swami Premananda.

Él dice: “Cuando uno canta OM debe sentir la vibración interior… OM debe circular dentro de ti. Es por ello que no debes repetir OM deprisa. La profunda y prolongada respiración entre cada repetición de OM es sumamente importante sin duda”.

De esta forma, el poder vibratorio de la sílaba sagrada puede que se nos haga perceptible, aún cuando su significado literal nos sea, a veces, ininteligible.



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