Cómo te ves a ti misma

¿Cómo te concibes internamente? Sin hablar de ego. En tu mundo interior: Eres gigante, microscópico, eres víctima de circunstancias y/o personas, eres el director de la película, eres el niño que le falta amor.

La manera como estás codificado internamente definirá tu manera de ver el mundo, la manera como vives y afrontas las cosas. Es cierto que somos seres complejos pero también es cierto que somos infinitos y que hay aspectos intrínsecos que podemos nunca descubrir si no nos tomamos el tiempo de conocer que hay debajo de la carne y los huesos.

¿Quién eres? ¿Qué te mueve? ¿Qué te afecta? ¿Qué te detiene? ¿Qué te inspira?

¿Qué hay detrás del dolor somatizado, del ser herido, de la persona humillada?

¿Qué hay detrás del exitoso, del hombre de negocios, del multimillonario?

¿Qué hay detrás del luchador, del pujante, de quien renace de sus cenizas?

¿Qué hay detrás del aventurero, del buscador incansable de una verdad, del defensor de una causa?

Somos seres profundos y hermosos, incomprendidos por nosotros mismos, hechos de alma y fuego, y es un arte de espíritu hacernos libres de ser. SER, usar nuestras capacidades y volar, sentirnos llenos de significar y desbordar todo aquello que nos hace significativos en el dar, en el dar desde adentro.

Todos somos fuentes de luz, unas opacas, otras titilantes, otras a punto de apagarse, iluminamos los sitios donde entramos, o somos oscuros, somos cometas o pequeñas luciérnagas, véale los ojos a un recién nacido o a mi hija de 5 años, formamos el amplio espectro de colores que sólo es capaz de reflejar la luz.

¿Entonces?

Conócete, reconoce cómo estás estructurado, reconoce tu poder y reconoce tus errores pero no te encariñes con ellos. Úsalos para lo único positivo que aportan, el aprendizaje.

Ámate, y sólo partiendo de saber lo que es el amor por haberlo experimentado contigo mismo, ama. Que ese amor te impulse a crecer, para dar lo mejor de ti a los que están junto a ti, a los que vienen de ti, a los que dependen de ti. Extiéndelo a quienes estén a tu mano y más allá a los que puedas aportar.

Asegúrate de estar viviendo para lo cual fuiste creado y ¡vive! Y por favor, no pierdas el tiempo, tu yo futuro te lo agradecerá.



Deja tus comentarios aquí: