¿Como vamos con esos propósitos de Año Nuevo?

¿Como vamos con esos propósitos de Año Nuevo?

Enero está ya casi por finalizar. Y si bien hicimos muchísimos planes, tomamos acción para iniciar algunos proyectos, puede que en algunos casos no hayamos avanzado mucho. O peor, que sintamos que no podamos avanzar más. ¿Cómo hacemos?

En los Estados Unidos, algunos estudios han mostrado que el clima invernal puede ser parte de la causa por la cual la productividad disminuye, tanto en el trabajo como en la vida cotidiana en general. Pero ¿y si vivimos en el cono sur? ¿O en el trópico? ¿De quién es la responsabilidad de ese retroceso en la capacidad productiva?

La idea no es identificar culpables, porque realmente no es algo de que avergonzarse, o que deba ser castigado. La idea es tomar conciencia sobre los factores que podemos modificar durante estos meses para mejorar nuestra productividad.

En un reciente artículo de la revista FastCompany encontré estas recomendaciones. Decidí no solo implementar algunas de ellas en mi caso, sino también compartirlas con ustedes queridos lectores. Manténganlas a mano, porque aplican para todo el año.

  1. Enfócate en ti.

La productividad tiene mucha relación con nuestras fortalezas, y cómo nos sentimos emocionalmente es una fortaleza muy importante. Identifica aquello que llena tu reserva de combustible emocional: aquello que te permite convertirte en mejor ser humano, en tu propia definición. Para mí es meditar, compartir con mi familia y mascotas, orar, leer un libro o blog inspirador y caminar al aire libre.

Tómate una pausa, o mejor, intercala actividades de autocuidado y autocompasión en tu rutina cotidiana. Procura distanciarte de hábitos y personas que te desgasten, para que tu energía pueda crecer y hacerte mas productivo. Hay que ser muy premeditado hoy en día en cómo, por ejemplo, las noticias o las redes sociales nos impactan emocionalmente.

  1. Revisa tus prioridades.

Si leíste mis artículos sobre el tema a finales del 2017 e implementaste las recomendaciones, puedes saltar a la siguiente recomendación. De lo contrario te cuento que, la idea es definir de dos a tres propósitos realmente importantes y prioritarios para ti y descomponerlos en subactividades tan pequeñas que, aunque parezcan pasos de tortuga, te lleven a cumplir tu objetivo. De esta forma tus prioridades estarán claras, no te abrumará una lista enorme de actividades, quizás hasta contradictorias, que atenten contra tu sentido de logro y productividad.

Identifica, de todos tus propósitos, cuáles son realmente prioritarios en función de tu propósito de vida personal. Si necesitas ayuda para definir tu propósito y cómo alinearlo a tu ocupación productiva, puedo ayudarte con mis servicios como coach. Mientras tanto, reflexiona sobre cómo sería tu futuro al alcanzar un objetivo. Si se siente liberador, entonces, conviértelo en una prioridad.

  1. Prepárate para éxitos futuros.

Aprovecha tu tiempo para organizar tu oficina o espacio de trabajo, renovar alguna herramienta o equipo, hacer mantenimiento o redecorar el espacio. Puedes enfocarte en mejorar tu productividad, implementando recomendaciones de algún autor que haya escrito sobre el tema. Por ejemplo, el nuevo libro de Michael Hyatt Tu mejor año hasta ahora contiene muchas recomendaciones interesantes. Otro libro que me encanta es Getting things done. The art of stress-free productivity por David Allen.

También puedes aprovechar la temporada lenta para tomar un curso presencial o en línea sobre un tema que mejore tu productividad en el trabajo, o hasta un curso sobre La ciencia de la felicidad. Hay varios en línea, tanto en español como en otros idiomas. Está demostrado que las emociones positivas incrementan la felicidad y esta, a su vez, la productividad y el éxito laboral. Dale la vuelta al tema de la productividad, con un enfoque interesante y efectivo. Yo lo hice y te lo recomiendo al ciento por ciento.

  1. O simplemente, aceptemos que hay bajones en la productividad.

“No podemos aspirar a que la productividad sea uniforme en un día, menos en un mes o en una década”, dice la profesora Cindi Fukami, de la Escuela de Negocios Daniels, de la Universidad de Denver, Estados Unidos. En lugar de resistirnos y luchar contra la idea, aceptémosla y reconozcámosla como una realidad.

“El ritmo de la vida sube y baja,” como las mareas, “y de la misma forma lo hace la productividad,” continúa Fukami. “El ritmo de negocios de las empresas también atraviesa por cambios y estos son comúnmente aceptados. Quizás las empresas deberían comenzar a aceptar también que los empleados atraviesan ciclos. Si la empresa quiere productividad sostenida, entonces, debería considerar la inversión en automatización robótica de operaciones, la cual puede ejecutar procesos rutinarios 24/7/365”.

Mi conclusión es que no se trata de autoflagelarnos porque aflojamos el paso. Se trata de reajustar expectativas en cuanto a nuestra productividad, tratarnos con autocompasión para recargarnos y continuar energizados nuestro camino hacia la meta. Aceptación sin complacencia. Se dice fácil, cuesta esfuerzo. Pero no es imposible.

¿Qué opinas sobre estas ideas? Te invito a dejar un comentario y a compartir este artículo con quienes consideres que se puedan beneficiar del contenido y de la reflexión. ¡Gracias de antemano!



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