Cómo viajar… para dummies

Planifica

Reserva con tiempo si es temporada alta y cuando te plantees una ruta sé abierto en cuanto a que pueda variar. A veces vale la pena aprovechar los descuentos de determinado destino, aunque no fuese tu primera opción. Nunca viajes sin investigar un poco del lugar al que vayas, yo siento que así aprovecho mucho más la experiencia. Es importante también organizar tus prioridades: quieres que sea un viaje cultural, aventurero o de relax… eso te ayudará a elegir más fácilmente qué visitar primero y qué dejar para el final. Haz un itinerario realista y deja tiempo libre para planes inesperados que puedan surgir en tu viaje.

Empaca bien

pack

Viaja con lo mínimo indispensable. Si nunca en tu vida haces ejercicio, por muy bien que suene trotar en la playa, probablemente la muda de ropa deportiva y los zapatos de goma no salgan de la habitación del hotel. Siempre chequea el clima para la semana de tu viaje, y aunque haga calor lleva un sweater… nunca sabes si bajará la temperatura de noche o tu cuarto será un iglú.

Aparte del clima, planea con anticipación los lugares y atracciones a los que vas a visitar; por ejemplo, si planeas viajar a un lugar con diversas atracciones y destinos más lujosos que solo la playa, como casinos y complejos turísticos, recuerda ajustar tu guardarropa para salidas más formales de este tipo. Busca ideas de qué ropa llevar en tus maletas y así tomarás decisiones mas acertadas a la hora de preparar todo para salir de viaje. La mejor manera de ahorrar espacio es llevando ropa que puedas combinar y si no vas a facturar tu equipaje siempre puedes comprar los artículos de aseo en el lugar al que vayas.

Pregunta

Le agradeceré eternamente a mi mamá que me enseñara a preguntar, incluso cuando los locales no hablaban español… y español era lo único que yo hablaba. No te imaginas la cantidad de datos, recomendaciones y direcciones que te pueden dar los lugareños. Además de ahorrar tiempo perdido/a buscando tu hotel (por ejemplo) descubrirás lo que yo llamo “gemas de la ciudad”, lugares menos turísticos pero llenos de encanto.

Prueba

try

Las vacaciones no son lugar ni momento para hacer dieta, al regresar a casa incluye en tu rutina algo extra de ejercicio para balancear las indulgencias, pero “a donde fueres haz lo que vieres”. La gastronomía es, al igual que el arte, un medio de expresión de cada sociedad, así que te animo a probar platos típicos, adoptar los horarios de comida y las tradiciones del lugar que visites. Si tu viaje es en distintas ciudades de un mismo país, porqué no hacer una cata de su comida más famosa, en Italia prueba los distintos helados y pizzas de cada región, o las paellas en España. Convierte la necesidad de alimentarte en otra actividad cultural.

travel

Conserva

Cada quien tiene gustos particulares al momento de elegir souvenirs (recuerditos), los cuales considero vitales después de cada viaje. Y cuando digo souvenirs no me refiero al delfín en colores chillones con el nombre de la paradisíaca playa que visitabas, sino a cualquier tipo de recuerdos que puedas llevarte contigo a casa para revivir esos instantes de libertad y despreocupación de los que se caracterizan las vacaciones. Algunas personas coleccionan shots o marcos de foto, yo particularmente sigo haciendo álbumes, no solo en facebook sino también impresos, así cuando viene gente a la casa volvemos a ojearlos y reírnos de lo mucho que disfrutamos. Otro proyecto divertido es conseguir un pequeño mapamundi y colocar pines en cada lugar que visites, así veras poco a poco que estás más cerca de conquistar el mundo.



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