Conductas Hipnotizadas

Una norma educativa muy conocida es que la «repetición es la madre de la retención».

Esto es aplicable en muchos aspectos del ser pero en este caso me referiré a que información estamos introduciendo en nuestros cerebros a través de la música.

Siempre ha habido canciones con letras que invitan al suicidio, al robo, a la violencia y sus efectos han sido conocidos y estudiados científicamente. Sin embargo, quiero destacar que de un tiempo para acá hay innumerables canciones muy populares de ciertos géneros musicales pegajosos donde se habla de la mujer como algo salvaje que debe ser domesticado con azotes si es preciso, embriagarte y no saber lo que hiciste ni con quien amaneciste, el hombre que trata a las mujeres como objetos sexuales, de tener sexo como animales y la lista es larga.

¿Qué ha traído esto como consecuencia? La falta de aprecio a la mujer como ser y no objeto, la falta de caballerosidad y hombría en el género masculino, un aumento vertiginoso en el sexo casual, si existe el noviazgo, se ha tomado como el tiempo de soltar las hormonas a que hagan lo suyo y en cuanto al futuro, mientras vaya viniendo vamos viendo, sin ningún compromiso amoroso; conductas hipnotizadas que hacen una tendencia animal de las relaciones sexuales y relaciones donde el preámbulo de la unión conyugal es la llegada del tercero que obliga al matrimonio o la convivencia muchas veces sin saber si quiera el color preferido de la persona con la que vas a compartir tu vida a partir de ese momento.

Estamos en una era de degradación social inmensa donde la gente vocifera ser libre y están muy alejados de ello, pues la gente libre es responsable de sus actos, toma decisiones con plena base y más aún no es manipulable, no sigue modas ni tendencias. No es parte de la manada. Es libre. Se tiende a confundir la libertad con el libertinaje.

La música puede provocarnos alegría, tristeza, nostalgia, evocar malos y buenos recuerdos de acontecimientos y personas. Fíjese en la próxima película que vea, cómo cambia la música en los momentos mas emocionantes, atemorizantes o de mayor drama; esto no es casualidad, la música es conducto para transmitir emociones. No subestimemos el poder de la música.

Si escogemos lo que vamos a comer que sea rico y/o nutritivo y lo que vamos a vestir según nuestros gustos, complexión física o para resaltar alguna parte de nuestro cuerpo, ¿por qué no escoger la música que vamos a escuchar de acuerdo a lo que queremos que nos transmita?



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