Conecta con la abundancia

Es lugar común el desear abundancia y prosperidad. Lo deseamos como si se tratara de algo que es externo a nosotros y como un derecho adquirido que debe ser cumplido. Pero, ¿cuántas veces nos hemos preguntado qué es la abundancia? Te pregunto: ¿Qué es para ti la abundancia? Primero que nada es importante aclarar que no solo se refiere al aspecto material y depende del concepto que tiene esta palabra tan popular para cada uno de nosotros.

Una vez le escuché decir a Deepak Chopra que la abundancia es un estado mental en el cual nuestras necesidades y deseos son fácilmente satisfechos. Es un sentido de propósito en todo lo que hacemos y en cada momento de nuestras vidas. En resumen, es algo que es intrínseco de nuestra naturaleza humana; por lo que la búsqueda comienza dentro de nosotros.

Después de trabajar durante muchos años, desempeñando mi trabajo éticamente y ganando un buen sueldo ‘con el sudor de mi frente’, me he dado cuenta que la abundancia y la prosperidad no están atadas al estatus ni al dinero, sino al significado que le damos a aquello que hacemos y tenemos. He sentido en mi ser la plenitud enfocando las tareas cotidianas con agradecimiento, haciéndome preguntas: ¿cómo puedo contribuir más con mis compañeros de trabajo?, ¿cómo puedo contribuir más con mi entorno?, ¿cómo puedo desarrollar aún más mis cualidades en beneficio de las personas que me rodean? Cuando empecé a hacerme las preguntas correctas, comenzaron a aparecer las respuestas correctas, que a su vez llevaron a las acciones correctas que hoy en día me permiten afirmar que ya la abundancia habita en mí. Independientemente de que tenga o no en este momento todo lo que desee, estoy convencida que el mundo está lleno de posibilidades infinitas de obtener eso o algo aún mejor.

Ahora seguramente tendrás el diálogo interno: ‘¡claro!, es muy fácil pensar así porque tienes empleo’ o ‘pero es que no tengo pareja’ o ‘pero es que estoy [email protected] y llego [email protected] a fin de mes’, entre muchas otras. Te invito a hacer un esfuerzo consciente y preguntarte: ¿cuál es mi talento único que puedo poner al servicio de las personas?, ¿qué cosas puedo hacer y sentir estando [email protected]?, ¿qué puedo corregir en mis pensamientos o en mis acciones que me aporte más bienestar?. Cuando empezamos a enfocarnos en las posibilidades en lugar de las carencias, cuando buscas el sentido en tus acciones cotidianas, comienzas a ser consciente de las infinitas posibilidades de crear abundancia en tu mundo.

Haz del agradecimiento un hábito cotidiano. Toda situación por adversa que sea en apariencia, tiene escondida una oportunidad. Depende de ti encontrarla y transformarla en terreno fértil para cosechar la abundancia que deseas. Agradece el beneficio oculto de las adversidades y pregúntale: ¿qué puedo crear a partir de ti, para alcanzar mi estado ideal de abundancia? Te sorprenderás del resultado.

 



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