Conéctate a la tierra, camina descalzo

Conéctate a la tierra, camina descalzo

Si caminar descalzo en la arena te trae a la mente imágenes del paraíso, escucha esto: puede ser también una forma de sanar tu cuerpo y balancear tu energía. Cada vez surgen más estudios que destacan los beneficios de conectarnos directamente con la tierra para aprovechar la descarga de electrones que nos brinda. Y para ello nada mejor que andar descalzos una buena parte del día.

Clint Ober es uno de los grandes impulsores del earthing, o la práctica de esta conexión energética. Empresario de la televisión por cable, Ober siempre se interesó por los efectos que el campo eléctrico natural de la tierra tenía sobre el cableado. Si alguna vez has experimentado con electricidad, sabrás que todo sistema eléctrico debe estar correctamente conectado a tierra para que funcione. Por otro lado, para que una señal o impulso viaje apropiadamente por un cable debe existir el aislamiento correcto. De otro modo aparecen las interferencias.

La idea de relacionar los cables de electricidad con el cuerpo humano le llegó una tarde mientras veía a la gente caminar frente a su casa: todos llevaban zapatos con suelas sintéticas, aislantes perfectos de la energía de la tierra. Los transeúntes usaban un calzado muy cómodo, pero también, una barrera entre ellos y la tierra.

Y resulta ser que en la superficie de la tierra hay una cantidad de electrones que nuestro organismo puede aprovechar para balancear sus funciones.

¿Por qué nos resulta tan agradable acostarnos sobre el pasto, caminar descalzos en la playa o quitarnos los zapatos al llegar a casa? Ober asegura que esta es la mejor forma de conectarnos a la energía del planeta y así reducir el estrés, mejorar el sueño y sanar enfermedades.

Confieso que apenas leí al respecto me vino a la mente una de las caminatas más deliciosas que recuerdo. Solo, descalzo, sobre el tepuy Kukenán, en la Gran Sabana venezolana, pasé al menos una hora sintiendo en los pies la roca milenaria de ese portento natural. Y te aseguro que era posible sentir algo más que la textura áspera. Allí había una verdadera batería de energía.

EL AGUA TAMBIEN NECESITA DE LA TIERRA

El Dr. Gerald Pollack es un estudioso de las moléculas de agua. Durante más de 15 años se ha dedicado a entender cómo y porqué estas moléculas se ordenan según la energía circundante. Esto aplica a nivel microscópico con la energía celular, o a nivel macro con los campos electromagnéticos cercanos a una masa de agua.

Lo interesante es que Pollack asegura que tanto el agua dentro de nuestro cuerpo, así como todos los tejidos que la contienen, pueden beneficiarse de los electrones negativos que emanan de la tierra y que absorbemos a través de la planta de los pies. Esto ayuda a que las moléculas de agua se ordenen y mejoren el funcionamiento celular.

Y claro, no olvidemos que somos más que huesos y carne. Somos en primer lugar agua.

Pollack, al igual que Ober, recomiendan conectarnos a tierra todos los días. Esto significa en primer lugar caminar descalzos cada vez que podamos, y si quieres entrar en el terreno de los aficionados al earthing puedes comprar desde medias con hilos de cobre (para mejorar la conductividad) hasta alfombras cableadas para usar en la oficina.

Pero por supuesto, lo más natural y económico es tocar el suelo con la planta de los pies y disfrutar el contacto. Algo ideal si vives en el trópico, pero ¿cómo hacerlo en Alaska?

Esto quizás explica la conducta de Sarah Palin.



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