Constelaciones familiares: Una experiencia liberadora

La constelación familiar es el tema que comparto hoy. Se basa en la entrevista que le hice a Mireya Materán, consteladora, neurofacilitadora y consultora en desarrollo organizacional y personal. La intención es conocer y mostrar el impacto que tienen las constelaciones familiares en tu vida. Es una terapia que consiste en comprender y reconocer cómo los patrones inconscientes (lealtades) con tu sistema familiar te impiden vivir en plenitud. Empiezas a ver tus problemas de otra manera y se generan movimientos internos que te liberan de esas cargas. Entonces, mejoras las relaciones contigo mismo, con tu familia, amigos y compañeros de trabajo.

La constelación es una experiencia sanadora y transformadora. Las personas pueden padecer enfermedades, adicciones, tendencia al fracaso y tener relaciones conflictivas debido a que de manera inconsciente pretenden resolver lo que no fue asumido por sus ancestros. Los descendientes cargan con sentimientos, emociones y repiten destinos o asumen conductas pertenecientes a sus antepasados o familiares actuales.

¿Cómo defines las constelaciones familiares?

 Nunca me ha resultado fácil definirlas porque las definiciones encasillan, restringen y limitan. Las constelaciones cambian, se transforman continuamente, emergen como una fuerza viva y evolucionan. En un  principio, eran un tipo de psicoterapia que se ofrecía a personas enfermas. El terapeuta intervenía con sus conocimientos para ayudar a la persona. Ahora para mí son una experiencia profunda y liberadora que conduce a la unión y a la reconciliación. Ayuda a sanar relaciones, enfermedades, depresión, adicciones, carencias y diversas limitaciones que tienen su origen en la historia familiar.

¿De dónde surgió esta técnica?

Las constelaciones fueron creadas por Bert Hellinger, quien nació en Alemania en 1925. Estudió filosofía, teología y pedagogía. Fue sacerdote y además vivió dieciséis años como misionero en Sudáfrica con los zulúes, experiencia que marcó su vida significativamente debido al contraste entre su cultura y la de los zulúes. Pero es trabajando con  los guiones de vida de Eric Berne (Análisis Transaccional) que Hellinger se aproxima al origen de las constelaciones familiares.

La constelación se puede realizar en grupo o en una consulta privada.

-¿Cómo se configura una constelación?

Para la configuración no se requiere de la presencia de otros miembros de la familia. La persona interesada en solucionar un problema específico lo plantea ante el constelador o ante un grupo. El constelador le pide que elija al azar personas del grupo para que representen a  miembros de su familia y los coloque en medio del espacio de trabajo del grupo, unos con otros, dejándose llevar, sin pensar. En el caso de la sesión individual se utilizan plantillas para representar a los familiares. Los representantes (personas o plantillas), tan pronto como han sido colocados, entran en un campo energético que los guía, a través del cual salen las dinámicas ocultas y se desarrollan movimientos que conducen a la reconciliación.

Los asuntos no resueltos son asumidos por los descendientes

Cuando alguien es excluido de un sistema familiar porque, por ejemplo, está enfermo, abandonó a alguien de su familia, es alcohólico, drogadicto o fue abandonado, la dinámica familiar queda perturbada y presiona para lograr una reconstrucción y una reparación. Porque aquel que fue apartado o excluido será imitado más adelante por un descendiente, sin que este se dé cuenta.

Según Mireya: “Las constelaciones liberan a la persona. Los representantes entran en contacto con un campo energético amplio y  traen a la conciencia  algo que va más allá de lo aparente. Muestran lo que está oculto al seguir un impulso que los mueve. Las constelaciones son una experiencia que permite sacar a la luz información, comprender y resolver situaciones cuyas causas se encuentran en las lealtades con los familiares actuales o del pasado. Aquello que nuestros ancestros no asumieron: situaciones no resueltas, sentimientos, emociones, conflictos, responsabilidades, así como miembros de la familia ignorados o excluidos».

Mireya agrega que durante una sesión se vive lo que Hellinger llamó “caminar con el espíritu”. En vez de llevar nuestra mirada hacia las emociones, los  sentimientos y a lo que percibimos a través de ellos, nos dejamos orientar por una fuerza mayor que nos guía.

-¿Por eso dices que es algo que la ciencia no puede explicar?

Hasta hace poco yo afirmaba que la ciencia no podía explicar lo que ocurre cuando los representantes se sienten como las personas a quienes simbolizan. La constelación encamina hacia soluciones inesperadas que llevan a la unión, reconciliación y sanación. Todo esto es conducido por una fuerza mayor que nos guía y ante la cual me rindo. Sin embargo, cada vez más surgen nuevas teorías basadas en la física cuántica que permitirían explicar esta experiencia que ocurre durante las constelaciones. También hay avances en la biología que evidencian y permiten comprender cómo las vivencias de los  abuelos pueden repercutir sobre los nietos. En fin, lo que ocurre no puede ser explicado con la ciencia newtoniana, pero los aportes hechos por la cuántica nos ofrecen un sustento lógico para comprender las constelaciones.

-Cuándo se habla de “caminar con el espíritu” ¿a cuál espíritu se refiere?

Al espíritu donde estamos inmersos y que a la vez está en todos nosotros. Es el espíritu que actúa en todos y cada uno al mismo tiempo.

Somos uno

Detrás de todo actúa una fuerza creativa e infinita, no existe nada racional que se le pueda oponer. Porque proviene de la mente universal.

-¿Cómo actúa ahora el constelador?

En cada sesión de constelación permito que esa mente universal actúe. En ese momento no soy consteladora ni terapeuta. Acepto la realidad tal como es o como fue. Entonces allí se da el milagro porque se liberan fuerzas curativas que van mucho más allá de la psicoterapia. De pronto, todo lo que ha pasado se ilumina y se transforma en algo valioso ¡Lo esencial sale a la luz de manera sorprendente!

Las constelaciones continuamente evolucionan. Son cada vez más el resultado de dejarse guiar y conducir por el espíritu. Todo es revelado para luego ver, sin juicio, a la persona con quien se tiene un conflicto en la actualidad.

Con solo una sesión se puede experimentar el milagro de sanar relaciones y hasta enfermedades. Gracias a la magia de las constelaciones el proceso de vivir fluye y es más gratificante.

Si quieres informarte más acerca del trabajo de Mireya Materán visita su página.



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