Construyendo a una persona

La esencia de la vida es enseñarnos a nosotros mismos y a la generación joven, a incluirnos dentro de la Naturaleza y sentirnos en garantía mutua unos con otros. La educación es el asunto principal al que debemos abocarnos en este mundo para lograr ese objetivo. Esto lo podemos alcanzar sólo por medio de una nueva perspectiva, por medio de un nuevo desarrollo interno dentro de nosotros. Nuestros niños, hoy en día preguntan, ¿para qué?, en lugar de ¿cómo? Cuando éramos jóvenes, solíamos preguntar cómo hacer, cómo alcanzar; buscábamos la manera de progresar en la vida. Pero la generación de hoy en día no pregunta cómo progresar, quiere saber para qué progresar.

Estos niños están interesados en el propósito de estar aquí, pero el problema es que no sabemos cómo explicárselos. Ésta es la razón por la que hay una gran brecha entre las generaciones. ¿Qué es lo que realmente está ocurriendo en nuestra sociedad?

En la actualidad estamos en medio de una gran crisis de educación y esto es una crisis global que involucra al ser humano. Todos están conscientes del problema pero nadie parece saber qué hacer. La humanidad no tiene una educación alternativa para la generación joven. La educación integral es un sistema por medio del cual podemos educar a la generación joven de hoy en día, guiarla en su desarrollo y lograr el propósito por el que el hombre fue creado: para descubrir la conexión que existe entre nosotros y entre nosotros con la Naturaleza.

Los problemas que presentan los niños suceden porque no les estamos dando a ellos lo que piden. Ellos por sí mismos tampoco saben lo que exactamente necesitan, pero nosotros somos los que debemos resolver este asunto, no ellos. Y no se puede resolver dándoles Ritalin. Los problemas de hiperactividad ahora afectan a muchos, y de año en año el fenómeno se está incrementando en todo el mundo. Entonces debemos entender que la generación ya ha nacido y que está construida de tal manera, para que la suplamos con lo que necesita. No obstante, la medicina no parece ser la solución al problema, porque trata el síntoma condicionando la espontaneidad del niño y no trata la causa. Estamos deteniendo sus impulsos naturales internos y estos necesitan salir. El “verdadero” sistema de educación no está definido por cuántas clases de matemáticas o física ha tomado una persona, sino por cuán humana se vuelve ella. Un humano es alguien que está conectado a todos los demás. Sólo ese tipo de conexión le permite a una persona ser llamado humano y no la cantidad de conocimiento obtenido.



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