Conversaciones con El(i)nspirador

Cuando le dije a mi hermana Asiul que pensaba escribir sobre Eli Bravo casi se vuelve loca, cosa que creo necesita urgentemente porque es una artista jugando a ser burócrata, pues se cataloga como fan número uno del comunicador social. Inmediatamente revisó el baúl, de seguro muy desordenado, y me envío su “selección de recuerdos de la época”. Con la excusa de una entrevista para el periódico Scout fue tras la pista de la presa, honestamente considero que quería casarse con él. Según la prueba de carbono 14, estos archivos datan de veinte años.

En el documento conseguí evidencias sobre el interés que tenía Eli por el bienestar a pesar de las trampas que la fama y el reconocimiento pudieron haberle tendido. En la vorágine que vive la Venezuela actual, vale la pena insistir en la importancia del nivel discursivo en la crisis. Esto escribió mi hermana sobre el acosado:

Sostiene que uno de los desafíos actuales es cambiar el discurso “somos terriblemente pesimistas. Creo en la labor de la denuncia. Pero también quiero jugar con las cosas buenas que existen. Si eso suena a mensaje institucional de Sidor no me importa. Creo que no es bueno crecer pensando que en Venezuela no hay salida.”

 En mi caso, lo admiro porque siento que su discurso es coherente con las acciones, por su capacidad de renovación mediática y, sobre todo, porque responde los correos. El 10 de marzo de 2006 me senté frente a la computadora y le escribí. Coloqué en el asunto “Reflexiones de un talento poco conocido” con la duda de obtener su punto de vista. Transcurrieron los días, correos basura, estados de cuenta digital, boletines, pero nada de Eli. “Se le subieron los humos a la cabeza, ya no es el mismo comeflor” que Asiul trató de enamorar, pensé. La frustración duró hasta el 8 de abril, cuando llegó la respuesta con disculpa incluida por la demora. Seguía siendo él.

Tenía cuatro años haciendo radio y me impacientaba el hecho de contar con pocos clientes. Me preguntaba si debía tocar las puertas de la televisión en busca de fama para conseguir patrocinadores, dudé de mi constancia. Esto me respondió:

Leí el correo, y me tomó tiempo responder. Disculpa el retraso…Como dices, la perseverancia es vital en esto, y no comparto la idea de que la TV es indispensable para hacerse carrera en la comunicación. Porque quizás el objetivo es ser comunicador, y no estrella ¿no? De ser así, puedes crecer en la radio, ganar experiencia en radio y tocar las puertas en diversos proyectos. Cuatro años es un tiempo corto. Y suena que eres joven, así que sigue intentando y creyendo en lo que haces y como lo haces. Éxitos

Pasó el tiempo y Eli se embarcó en inspirulina.com. Me gustó mucho cuando vi la página y quedé con ganas de incorporarme en la iniciativa, pero no era el momento. A principios de 2013 me cansé de escribir sobre política y la situación del país, era hora de reflexionar sobre temas cercanos al crecimiento personal y hacerle caso a mi hermana menor Marian cuando me decía que desarrollara más mi espiritualidad. Fue así como mis escritos tuvieron cabida en la multiplataforma que dirige y edita Bravo.

Volvamos al artículo de Asiul, porque allí Eli me había dado otra recomendación sobre la importancia de tener un plan a largo plazo, para muestra un fragmento:

En este trayecto de su incipiente carrera se propone dosificar la exposición de su voz e imagen. Antes que hacer predicciones de su futuro prefiera hablar de lo que ha hecho para alcanzar ese objetivo. “Solo quiero anunciar productos de calidad y establecer contratos de largo plazo – al menos un año – con agencias y clientes. Lo único que puedo decir es que todo lo que me ha parecido momentáneo y desventajoso lo he rechazado.”

Le hice caso. Estuve diez años en radio, perseveré, confié en lo que hacía y cómo lo hacía. Me esforcé en trabajar en lo que me gusta y cada vez más me alineo con mi propósito de vida. Lástima que Asiul no pudo convencerlo de ser mi cuñado.

Algo me dice que en un futuro muy cercano le recordaré estas conversaciones a Eli antes de compartir tarima con él.

 



Deja tus comentarios aquí: