Copenhagen y sus casitas de colores

Copenhagen es una de esas ciudades que te enamoran con sus calles estrechas, sus casitas de colores, y su atardecer. El diseño también es una de las cosas que la caracteriza, y la razón por la cual a muchos nos interesa visitarla.

Esta ciudad tiene muchos lugares lindos, aquí les dejo mis favoritos:

El Canal de Nyhavn es uno de los sitios obligados de su viaje, acá podrán ver las típicas casitas de colores del siglo XVII y XVIII que salen en todas las postales. Es uno de los mejores sitios para ver la puesta del sol, está rodeado de cafés y restaurantes, botes de madera. Les recomiendo hacer esta caminata por la tarde.

El Palacio de Amalienborg es el lugar de residencia de la familia real. El área está conformada por cuatro edificios, cuyo centro está adornado con una hermosa plaza. Si tienen suerte podrán observar el cambio de guardia.

Para aquellos que disfrutan las ciudades pedaleando, esta es una de las ciudades mejor preparadas que he visto para conocerla de esta manera. Pueden rentar bicicletas o tomar un tour en bicicleta.

The Black Diamond o Diamante Negro sirve de sede a la Librería Real, diseñado por la firma danesa de arquitectos Schmidt Hammer Lassen. Este lugar fue uno de mis sitios favoritos de la ciudad. Su arquitectura es imponente, y sentarse afuera a disfrutar de sus vistas es relajante. Desde este punto también es un buen lugar para disfrutar del atardecer, se refleja sobre el cristal negro del edificio. La parte interna del edificio también es hermosa, pueden disfrutar de la librería, algunas exhibiciones y de un rico café.

Radhuspladsen es la plaza central de la ciudad, rodeada de edificios de gobierno, donde comienza una de las zonas comerciales más visitadas, rodeada de hoteles, museos y parques importantes como el Tivoli. Esta fue la zona en la que seleccioné mi hotel, y se las recomiendo porque de aquí pueden caminar a casi todas las atracciones de la ciudad. En esta plaza pueden encontrar de todo. En uno de nuestros paseos por allí encontramos un ajedrez humano formado por niños, fue muy lindo disfrutar esta actividad.

Tivoli es un parque de diversiones ícono de la ciudad, con lindos jardines. Aquí puedes encontrar desde espectáculos, restaurantes, juegos y hasta un hotel. Recuerdo especialmente de este lugar una presentación de ballet clásico que disfruté bastante.

Seguramente han escuchado que Dinamarca es un país donde el diseño es importante. Si les interesa este tema como a mí, les recomiendo pasar por calle del diseño, la calle Bredgade. También les recomiendo El Museo del Diseño de Dinamarca y el Centro del Diseño, donde encontrarán la primera silla de plástico del mundo, entre muchas otras curiosidades.

The Little Mermaid o la sirenita, cuando visité la ciudad, no estaba, la estaban exponiendo en otra ciudad. Aunque no lo crean, estaba de viaje también. Al ser uno de los monumentos más visitados, si van de paseo por la ciudad pasen por allá a ver a la sirenita y a recordar su niñez.

Si les gusta comer como a mí, hay varias opciones gastronómicas interesantes. Uno es el NOMA que está entre los mejores 50 restaurantes, solo que hay que reservar con unos cuantos meses de anticipación; que no les pase lo que a mí, que lo dejé para último momento, y será mi excusa para volver. También tienen que pasar por Taller, el restaurant de un venezolano cuyo menú es bastante interesante y creativo.

Como ven, ya tengo dos razones para volver. Así que si están pensando en ir a Copenhagen, no lo duden ni por un segundo, la van a pasar muy bien. Hasta la próxima y buen viaje.



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