Costa Rica y su gente

Costa Rica es uno de esos países que se caracteriza por su belleza natural, pero en lo que más se diferencia de otros lugares en los que he estado es en la amabilidad genuina de su gente. Visitar este país es como sentirse en familia, quizás esto explica que no tenga ejército. Interactué con varios locales, y es gente totalmente generosa que se interesa por mostrar las bellezas de su país y las cosas típicas que los caracteriza.

Otra de las cosas positivas que observé en mi paso por Costa Rica es su conciencia ambiental. Están bastante interesados en proteger su ambiente, lo cual termina siendo un beneficio para ellos y para todos los que podemos visitar este lugar.

En mi viaje tuve la oportunidad de estar en uno de sus volcanes: el Poás. Una vez que estás en el Parque Nacional Volcán Poás, la caminata para llegar al cráter está llena de los distintos tonos de verdes de su vegetación y los sonidos de sus animalitos en toda su trayectoria. Es una experiencia maravillosa que amerita zapatos cómodos, abrigo e impermeable. Si tienen suerte y está despejado podrán ver el cráter del volcán. En mi caso, solo pude sentir el olor a azufre, sin embargo, no dejó de ser una linda experiencia.

Visité el Parque La Paz, cuenta con un zoológico cuyo objetivo es recuperar y proteger a los animales que han pasado toda la vida en cautiverio por la acción ilegal de los cazadores, y no cuentan con herramientas para sobrevivir en su hábitat natural. Es una linda labor con la que se puede colaborar a través de la compra de la entrada a sus instalaciones. Además, podrán tener interacción de cerca con muchos de los animales. El observatorio de mariposas fue mágico para mí, lleno de colorido.

Este recorrido incluye una comida típica de Costa Rica, toda una delicia, y luego, ya con la energía necesaria, comienza la caminata para visualizar y sentir el rocío de varias cataratas.

Al ser fiel al café diario, disfruté en la Finca Dora de todo el proceso productivo y artesanal del café que exportan y utilizan para consumo local. Es lindo aprender cuántas horas de trabajo y esfuerzo se requiere para tener una taza de café colado o un buen capuchino en las mañanas.

Costa Rica fue toda una aventura, pero lo mejor que me llevo de este lugar es la amabilidad de su gente. Hasta la próxima y buen viaje.



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