Crecer desde la adversidad – Parte 2: Nosotros no escogemos nuestro tiempo

Crecer desde la adversidad – Parte 2: Nosotros no escogemos nuestro tiempo

Mi familia probablemente está cansada de mí respondiéndole: “tú escogiste esa opción”. Muchos años atrás aprendí, primero de mi madre, luego en mi primer seminario de Tony Robbins, y luego de Tony directamente estando en su equipo, que las decisiones que tomas vienen de una escogencia. Mucha gente con la que hablo, incluyendo a mi familia, me dicen “tengo que hacerlo”. Yo también lo decía muchas veces en el pasado hasta que aprendí que una de las razones por las cuales estoy aquí hoy es porque escogí un cierto camino. Pero viendo la película Dr. Strange una frase me iluminó, cuando él dijo: “yo no estoy listo”. La respuesta del anciano fue: “nadie realmente lo está. Nosotros no escogemos nuestro tiempo”.

Elecciones… el poder más grande que tenemos son nuestras elecciones. Como persona que cree en un ser superior, esto debería siempre incluir hacer lo correcto. En toda discusión sobre hacer lo correcto, también traemos la palabra “amor”. Esto es porque el amor de nuestro ser superior por nosotros y nuestro amor por él nos impulsa a querer hacer el bien también. Si me has escuchado hablar, siempre menciono a mi madre y su voz que escuché el 15 de enero de 2009: “hacer lo correcto”; esto siempre fue importante para mi madre, y creo que si le pudieras preguntar cuál sería una importante parte de su legado, ella diría que el inculcar este valor a sus hijos. Hacer lo correcto se convierte en parte de las creencias y valores que atesoras. Todo deviene en una elección. Ese día, 15 de enero de 2009, todos los involucrados sabían esa apuesta. Todos creímos que íbamos a hacer lo correcto. Sin esa confianza, un milagro se pudo haber convertido en una tragedia.

Las elecciones son un enorme poder que tenemos, y hay dos cosas que tenemos que hacer para liberar ese poder masivo. Primero, tal como Tony Robbins comparte, es que debemos entender que nuestro destino no se define por las circunstancias que aparecen en nuestro camino, sino de las decisiones que tomamos. Segundo, es el poder de tomar acción sobre las elecciones que hacemos. Si queremos mejorar nuestras vidas, lo que debemos hacer es mejorar las elecciones que hacemos. Mientras más pronto reconozcas que cada elección tiene consecuencias, lo pensarás mejor antes de tomarlas. Actuar impulsivamente puede funcionar en elegir qué cenaremos, pero puede ser desastroso como estrategia cuando tu vida está en juego. No somos Dios, no sabemos el futuro, pero basado en tus propias experiencias y en las de los demás a las que llamo “referencias virtuales”, puedes muchas veces estimar como va a terminar algo. De eso hablo en mi conferencia “Rebotando de vuelta”. Con acceso no solo a tus amigos y familia, ahora tenemos la tecnología para encontrar esas “referencias virtuales” a las cuales puedes acceder para tener referencias cuando estés tomando una decisión mayor o que puede cambiar tu vida.

Tenemos el poder de escoger la mayoría de las decisiones importantes en nuestra vida, incluso, cuando atravesamos una experiencia traumática en la vida (a las que llamo “accidentes de avión personales”), pero no escogemos el momento cuándo ocurrirán esos eventos. Los eventos se están moviendo a la velocidad de la luz, vienen a nosotros más rápido que nunca. En un momento estás sentándote en el avión, 60 segundos más tarde escuchas una explosión, y tienes menos de tres minutos antes que tu vida cambie para siempre, y no puedes hacer nada. Pero puedes escoger cómo manejar tu mente de manera de tomar la mejor opción que tengas disponible en el momento.

Nosotros fuimos afortunados aquel 15 de enero de 2009 de tener un capitán y un primer oficial que habían estado “levantando el peso pesado” por 20 o 40 años. Así que cuando llegó el momento de decidir en un momento de vida o muerte, ellos pudieron tomar la mejor opción que no solo afectó sus vidas y las de las 148 almas que iban en ese avión, sino la actitud y espíritu de una nación entera. Ni ellos ni nosotros escogimos el momento para el accidente aéreo. Las cosas simplemente pasan. Recuerda: no es lo que pasa, sino cómo respondes y esas respuestas vienen de las elecciones que tomas. No puedes escoger tu tiempo, pero puedes escoger tu respuesta.

Hasta la próxima vez y recuerda hacer que todos los MOMENTOS de tu vida IMPORTEN, ya que nos sabes cuál de esos momentos puede hacer toda la diferencia.

Traducción: María Teresa Febreiro

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