Cuando crece la familia

Cuando crece la familia

Recientemente conversaba con mis amigas sobre las diferencias entre los primeros y segundos embarazos, todas coincidíamos en que definitivamente el segundo o tercer embarazo es mucho más tranquilo y comedido que el primero, el segundo bebé trae consigo la misma alegría que el primero, pero ya conoces los síntomas y los remedios para la mayoría de ellos, la ansiedad a lo desconocido desaparece casi por completo.

Para aquellas que dieron a luz a su primer hijo, el parto de los siguientes fue más sencillo y más rápido, el cuello se borra un poco más pronto y el canal vaginal está más elástico.

La recuperación también suele ser más tranquila, ya sabemos a que nos enfrentamos, aunque por supuesto cuidar dos niños implica más trabajo, nos sentimos un poco más seguras, la adaptación a la lactancia es en menor tiempo, no nos da miedo ir al baño, así que el estreñimiento se supera pronto, y todo esto colabora en que el bajón hormonal no nos pegue tanto.

Hay algunos elementos que hay que cuidar, por ejemplo el útero está más distendido y le cuesta más regresar a su tamaño original, al igual que nuestro cuerpo, cualquier kilo extra es más difícil de eliminar con el segundo embarazo, así que a comer sano y balanceado. Por otro lado, debemos dejar el orgullo a un lado y aprender a pedir ayuda ya que vamos a tener que prestarle atención a dos niños, las horas de descanso de uno no coinciden necesariamente con las del otro lo que hace la jornada un poco más agotadora.

Ahora bien hay cosas qué revisar antes de ponerse en la tarea de agrandar la familia. Evalúen cuál es su disposición física y emocional, la edad, la energía, la capacidad de renunciar al lazo tan fuerte que se crea con el primer hijo, también hay que recordar los trasnochos, los llantos, las angustias normales de un nacimiento de las que no escapamos aunque seamos padres experimentados.

Es importante conocer al primer hijo, cómo está nuestra relación con él, qué edad tiene, cómo toma la idea de un nuevo miembro en la familia.

La logística es otra cuestión interesante, tengo espacio para más niños, el pequeño puede compartir la habitación con el mayor, las finanzas cómo andan, hay seguro médico para afrontar los gastos del nacimiento, cómo está el presupuesto familiar para los gastos diarios: ecos, citas, exámenes o inclusive una emergencia. Y por último qué nos motiva a tener un bebé, en mi caso fue el amor y la maravillosa experiencia que vivimos con nuestro primer hijo.

Podemos seguir evaluando argumentos a favor o en contra para que la familia crezca, pero como sabemos no todo funciona según lo planeado, así que prepárate para el siguiente round de súper mamá, porque es posible que pronto digas: voy a ser mamá… ¡otra vez!



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