Cuando el miedo nos ayuda a superar el miedo

Salir de la comodidad puede ser toda una aventura. Le llamo comodidad a las situaciones en las que nos manejamos de acuerdo a formas y patrones que ya conocemos y nos ofrecieron anteriormente una sensación de seguridad.

Hasta que un día llega lo nuevo, la comodidad desaparece y se presenta el desafío.

Ese desafío nace porque nos encontramos ante lo desconocido, lo que nunca hemos experimentado y que no podemos prever los resultados. A veces, en estas condiciones, podemos llegar a sentir miedo.

El miedo habitualmente nos paraliza, porque no sabemos cómo actuar, no sabemos qué hacer; y por eso tendemos a quedarnos quietos. Pero también puede ser un gran motivador con el que contamos para sacar afuera lo mejor de nosotros, seguir descubriendo lo que verdaderamente somos, ser creativos y animarnos a avanzar.

Cuando damos el paso el miedo se desvanece, y es así porque en realidad era sólo una ilusión reforzada por el pensamiento; como si imagináramos una película de terror.

Tenemos miedo cuando creemos en algo que no existe.

Sólo basta con aceptar que no sabemos qué pasará y seguir adelante; más allá del resultado. Animarse a descubrir lo desconocido por el hecho de aprender de una nueva experiencia.

Tú das el paso, y el universo se encarga del resto.

Cuando sientas miedo recuerda que sólo el amor es real. Cierra los ojos, respira y baja de la cabeza al corazón. Allí todo temor desaparece. Allí hay paz y no hay límites.

 



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