Cuando #IrseOQuedarse es una disyuntiva de padres

En Elefantes y ratones hemos querido unirnos a la serie de testimonios denominada #IrseOQuedarse que ha iniciado Inspirulina con la finalidad de reunir testimonios de personas que se encuentran en la disyuntiva de apostar por un país o arrancar desde cero la vida en otras latitudes.

Definitivamente como dice Eli Bravo en su post Irse o quedarse, that is the quiestion ésta es una decisión muy personal pero que en definitiva no resulta nada fácil al momento de tomar la determinación final. 

Cuando irse o cuidarse es una pregunta que se hacen los padres, hay muchas consideraciones que se deben tomar en cuenta. Una cosa es atreverse a cruzar el charco solo y otra muy distinta, es llevarse a los niños. Cuando papá y mamá se plantean dejar tierras conocidas y apostar su futuro familiar fuera de su terruño, sin duda, las dificultades económicas, son el motivo principal que los impulsa a buscar calidad de vida en suelo extranjero.

Emigrar en familia es una decisión difícil que los padres no deben tomar solos, es vital considerar la opinión de los hijos para evitar que los niños sufran y ayudarlos a adaptarse mejor a su nuevo entorno. El proceso de adaptación dependerá obviamente de la edad, los expertos aseguran que antes de los cuatro años todo es más fácil, al ser unos bebés casi ni notan los cambios y en caso de emigrar a un país donde el idioma es totalmente diferente al materno, éstos suelen aprender muy rápido la nueva lengua.

La cuestión comienza a complicarse un poco después de los cuatro años, de allí la importancia de preparar a los pequeños para el cambio que les espera:

No los excluyan de este proceso. El primer paso es explicarles a los niños la decisión que han tomado papá y mamá y los motivos que los llevaron a pensar que en otro país estarán mejor que en su tierra natal. En este sentido, es conveniente que hagan amena esta conversación y una manera de hacerlo es investigando en familia todo lo relacionado al nuevo lugar al que llamarán hogar: donde queda, cuál es la moneda, qué idioma se habla, conocer las costumbres de esa cultura, comida tradicional y posibles sitios de interés que puedan visitar una vez instalados en su nueva residencia.

Transmitirles seguridad y confianza para que puedan aceptar los cambios de manera positiva.

Hacerles saber que si tienen miedos o dudas sobre el nuevo reto que enfrentan como familia, papá y mamá estarán siempre disponibles para ayudarles.

Dejarles participar de decisiones importantes como elegir el nuevo colegio y la nueva casa, de esta manera se sentirán incluidos y no vivirán el traslado como una imposición. Hay cosas en la que los hijos pueden participar y en la que tienen el derecho de elegir. 

Ustedes mejor que nadie conocen a sus hijos, por ello, deben tomar en cuenta sus personalidades y en función de eso sabrán si les costará o no hacer nuevos amigos. Ayúdenlos en esta nueva fase de cambios.

Hagan la maleta juntos y no olviden empacar los juguetes favoritos, libros preferidos y un álbum fotográfico donde recopilen los mejores recuerdos de familiares, amigos y lugares queridos, es válido que este cuaderno incluya dedicatorias de personas especiales. En momentos de nostalgia o de miedos, estos recuerdos mitigarán las tristezas.

Dale un toque especial y alegre a las despedidas. Prepárenle una fiesta donde puedan decir hasta luego a sus amigos. La idea es hacerlo divertido y borrar de sus memorias, por un instante, el sentimiento de melancolía ante el hecho de dejar atrás todo lo que conocen y a lo que están acostumbrados para hacerse camino al andar en tierras desconocidas.

Como ven #IrseOQuedarse no es una decisión que pueda tomarse a la ligera estando solteros, menos llevando unas cuantas maletas extras y en ocasiones, hasta la mascota de la familia. Suerte con la decisión que tomen en familia. 



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