Cuando la realidad te aplasta

Cuando la realidad te aplasta

¿Quién no ha pasado o está pasando ahora mismo por una situación que siente que lo supera? Hay eventos que nos llenan de ansiedad, de miedo, de tristeza, y ante los cuales lo que queremos es escapar, pero ¿es esto saludable?

Lo sabemos, no podemos tapar el sol con un dedo. Puedes cerrar los ojos, pero cuando los abras, eso que te afecta estará allí, y definitivamente se transforma en una verdadera prueba de fortaleza donde enfrentamos o sucumbimos; entendiendo que esta fortaleza no significa no sufrir por lo que está ocurriendo, sino el poder manejarlo de la mejor manera posible.

¿Cuál es la mejor manera posible?

Es el camino donde apuntamos a la superación de lo que nos afecta más que a dejarnos hundir o avasallar; es escapar de los pensamientos derrotistas o nefastos porque cada pensamiento negativo genera más y más hasta transformarse en un alud; es permanecer en un rol activo de fluidez con la vista puesta en la resolución; es ser fuerte tal como dice un dicho venezolano: “más apretado que tuerca de submarino”. ¿Te imaginas cuán fuerte deben estar sujetas para que no entre agua? Pues, al igual que esas tuercas, apriétalas para que los pensamientos negativos no se apoderen de ti. Ya sabes el impacto de los pensamientos en nuestra vida, somos lo que pensamos.

Consejos para afrontar la adversidad:

1. Aceptar/asumir: mientras más rápido tomemos conciencia de lo que nos ocurre, más rápido podremos enfrentar. Es, aun con miedo, mirar lo que nos sucede de frente e ir por la solución.
2. No crear fantasmas: mucho del sufrimiento que vivimos traspasa la realidad porque dejamos que dudas terribles permeen en nuestro sentir dibujando una realidad más aterradora o complicada de lo que es. Así entramos en un círculo vicioso del que puede ser complicado salir. Deja ir las hipótesis y concéntrate en vivir un día a la vez con lo que está sucediendo.
3. Concéntrate en las soluciones y la fe: centra tu atención en lo que debes hacer para poder salir airoso de la situación, usando como salvavidas emocional tu fe y tu esperanza. Siempre se puede hacer algo, siempre hay caminos para quien cree.
4. Visualiza tu vida cuando superes esa adversidad: el proyectarse hacia un futuro alentador es una fuente de fuerza maravillosa que te dará la motivación para continuar.
5. Introduce cambios en tu vida: eso que te ocurre, por muy doloroso que sea, es siempre una oportunidad para hacer las cosas de manera diferente, para dejar ir conductas tóxicas, y, generar hábitos positivos en tu vida.
6. Proyecta la situación en un ser querido: ¿qué pasaría si esto que te ocurre le estuviera pasando a alguien que amas? ¿Qué le dirías? Verlo de esta manera es una alternativa interesante y positiva para luego aplicarlo a ti.

Si te está sucediendo a ti no es azaroso, es una prueba que puede desembocar en un crecimiento personal, en que puedas lograr ser la mejor versión de ti mismo y apreciar más la vida, siempre y cuando así lo decidas desde tu fortaleza, pensamientos positivos y una inmensa dosis de fe.

Photo by Inzmam Khan from Pexels



Deja tus comentarios aquí: