Cuando la situación te sobrepasa

Los acontecimientos que leí en la prensa durante la semana del 20 de marzo, me hicieron recordar otros momentos vividos en los cuales sentí que todas las adversidades llegaban juntas. El sismo intenso en México, las noticias de Siria, el asesino de Tolousse, los asesinatos y accidentes graves a nivel local. Semana tras semana un miembro de tu familia o tu círculo cercano recibe una agresión. La violencia tiene muchas caras: los cambios en la naturaleza ante la cual estamos indefensos, la gran cantidad de situaciones adversas que nos rodean… ¿será que hay algo que podemos hacer como personas, como ciudadanos?

Por todo esto vino a mi mente el contenido del libro “La anarquía que viene”, escrito por el reportero internacional Robert Kaplan (1994). No es mi tipo de lectura favorita porque sé que me engancho y me preocupo, pero es cierto que me permite entender porqué los superhéroes continúan teniendo tantos fanáticos, y es que no resulta tan malo creer que por allí hay un generoso Bruno Díaz dispuesto a salir a defendernos, o al menos un Chapulín Colorado.

toca_cornetaNo pretendo analizar un tema tan profundo y multivariado de la violencia, la agresión, las adversidades y el miedo. Lo que si quiero es compartir lo que pienso y siento. Creo que siempre hay oportunidades de contribuir a mejorar las situaciones a nivel individual y a nivel colectivo.

Después de leer el libro de Kaplan, me quedó la costumbre de leer las noticias de mi país y las de los sitios donde están mis seres queridos,  y de inmediato  buscar la BBC, para validar que al final lo que nos arropa no es tanto, aunque sé que es un poco del estilo “ mal de muchos consuelo de tontos”.

Es que en la vida vamos a enfrentar todo tipo de situaciones, algunas de ellas nos dan la sensación de sobrepasar nuestra capacidad de adaptación y manejo de las mismas, Las adversidades existen y cuando nos toman de sorpresa la primera reacción es paralizante. La violencia tiene muchas caras, y su impacto genera el sentimiento más básico: el miedo. El temor puede transformarse en un sentimiento perenne de indefensión. La ira ante aquello que nos agrede y nos produce malestar y la agresión pasiva o activa contra nosotros mismos o contra otros.

La doctora Ana Matos, especialista en violencia doméstica, hace un muy buen análisis de las situaciones que se presentan y que van más allá de una familia, estas son:

  • Cuando eres víctima de un acoso o agresión psicológica o física.
  • Cuando ves cómo alguien cercano está siendo victima de un acoso o agresión psicológica o física.
  • Cuando tú te conviertes en el acosador o agresor.

furioso¿Que tú nunca lo has sido o lo serás? Vamos a ver una situación cotidiana: ¿has visto cómo reaccionas en el tráfico?. Cuando veo un autobús en perpendicular cruzando tres canales en la autopista mientras a mi costado derecho me embiste una camioneta 4×4, y a la izquierda hay una fila de kilómetros de motorizados, me “engorilo”. El tráfico y el abuso general sacan lo peor de mí. Me siento impotente, pero a la vez me sale el agresivo: ¿Qué te crees tu mijito que me vas a empujar con tu carro?, ¡pues no!. Paso yo primero… y así sucesivamente entramos en el famoso círculo de ojo por ojo en el cual al final seremos todos ciegos.

La violencia urbana, como su nombre lo indica, es la que ocurre en la ciudad, ella no distingue clase social, sexo, raza o religión. Puede ser violento cualquiera, tanto  si vive en una urbanización residencial como en una zona marginal. Manifestaciones de la  violencia son los robos, las amenazas, las agresiones, los golpes, los secuestros y el homicidio. Estas manifestaciones tienen orígenes muy complejos y su inicio está en la base misma, la familia, en un ambiente las carencias y en la falta de aceptación.

Conversando con nuestra amiga Maricruz Fadul sobre lo seguros que nos sentimos en su acogedor local de VINARTEXXI, reflexionábamos sobre el rol de los ciudadanos ante la violencia. Coincidimos que solo partiendo de la creación de espacios de sanación, tolerancia, esperanza, que permitan perspectivas ante las situaciones, podremos contar con las bases para la comunicación, la aceptación y la superación. La esperanza activa, el perdón y la resilencia.

Ante la barbarie, las conductas civilizadas sostenidas en la coexistencia y la solidaridad, nunca en la destrucción. Cultivar esta actitud y sobreponernos a las conductas de miedo y agresión es nuestro primer paso y nuestra contribución como personas y como ciudadanos.

 



Deja tus comentarios aquí: