Cuidar a nuestros viejos

En alguna época de la existencia, nos corresponde hacernos cargo de nuestros padres, de algún abuelo, tío o pariente cercano. Mucho antes de que este día llegue, conviene tomar conciencia de que por lo general, los adultos mayores se enferman, sufren problemas de la memoria y se vuelven como niños. Hay que dedicarles buena parte de nuestro tiempo. Cuando este momento llega, nos asustamos por la carga de tiempo y esfuerzo que esto significa. Esta  situación debe ser hablada en familia, porque es necesario que todos colaboren en el asunto, y no le dejen toda la responsabilidad a la persona que convive con el anciano, que es lo que suele suceder.

Antes de que llegue este período, conviene planificar qué actividades  creativas e interesantes podremos desarrollar durante ese período de cuido. Es muy probable que tengamos que estar más tiempo en casa, y si no estamos preparados, vendrá el estrés y la depresión. Sentiremos que somos prisioneros de la situación.

Por eso, nos preparamos a desarrollar actividades estimulantes que nos interesen. Mejor aún, si nos reportan algún ingreso. Algunas de mis amigas hacen repostería, tarjetas de bautizo, primera comunión y otros eventos señalados. Otras diseñan y hacen prendas de bisutería, cajas decoradas, pintan cuadros, etc. Las escritoras, pueden planificar el libro o investigación que desean escribir. Y será muy útil aprender a usar la computadora. Las redes sociales como twitter, facebook y otras, así como crear un blog, nos mantendrá relacionados y no sentiremos que estamos aislados por el hecho de permanecer más tiempo en casa.

Las personas que se dedican a cuidar a algún familiar, es recomendable que lean los Manuales para cuidadores que se encuentran en internet. E integrarse a grupos de apoyo de familiares. Dan ideas muy buenas sobre cómo solicitar la ayuda del resto de la familia, para que todos colaboren. Y deben reservar al menos un día a la semana para la recreación. Buscar quien nos releve e irnos al parque, al cine, al teatro o una cafetería.

Hacer meditación, tai chi, yoga, caminar, es indispensable para mantenerse activo y animoso. Y pensar que debemos tratar a nuestros viejos con la misma paciencia y afecto con que deseamos ser tratados el día de mañana, cuando la vejez nos toque la puerta.

 



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