Dar de corazón

Todo lo que ofreces al mundo es retornado a ti de una u otra manera según la intención con la que lo has enviado. Al aprender a dar y recibir desde el amor en tu corazón, abres el fluido de la alegría, la paz y la abundancia en tu vivir.

Recibir es tan sagrado como dar. Las dos, representan formas de expresarte en la vida. Cuando permaneces centrado solo en el dar y te cierras a recibir, o viceversa, estas resistiéndote a vivir en equilibrio.

La consciencia desde donde das o recibes puede marcar la pauta a tu felicidad. Al conectarte con el sentimiento de abundancia y gratitud interior, lo que sale de ti será envuelto en esta energía y se convertirá en un agente multiplicador. La alegría que te produce dar te impulsa a dar más.

Cuando recibes desde el temor, sentirás que no mereces, pues la desconfianza y las culpas se activan impidiéndote que veas la bendición que se oculta en el acto de recibir. Del mismo modo, las ofrendas hechas desde el miedo te dejan desproveído y te mantienen en la mentalidad de escasez y control.

Dar y recibir son un recordatorio de que formas parte de la dinámica natural de la vida. Al inhalar recibes, te nutres, te alimentas. Al exhalar, dejas ir, sueltas, das.

Si sientes que no recibes suficiente, ya sea; amor, dinero, comprensión, amistad, talvez te ayude el revisar tu capacidad para dar y la consciencia en la que lo estas haciendo. Si al ofrecer un consejo pretendes que la persona haga solo lo que tú deseas, tu dar será condicionado al esperar recibir algo a cambio.

Al dar con verdadero deseo de compartir, experimentarás un sentido de alegría y abundancia envolventes, sueltas el resultado porque tu intención es entregar no controlar. Si das en temor, la frustración será la emoción predominante, el miedo se anida en ti y creerás que los demás te dan a ti del mismo modo.

Dar y recibir desapegada y amorosamente se puede aprender. Al desear el cambio y reconectarte con tu guía interior, abres la puerta para que se te muestre el modo de cambiar tus intenciones y de experimentar la generosidad contigo y con los demás.

De la misma forma en que una mente temerosa ha sido programada para dominar y contraerse, una mente amorosa puede ser entrenada para expandirse y manifestar grandiosos logros.

Elige dar y recibir todas las maravillas que te mereces.

¡Es tu decisión despertar a la conciencia del amor!

Sólo aquellos que tienen una sensación real 

y duradera de abundancia 

pueden ser verdaderamente caritativos.

– Un Curso de Milagros –

 



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