Dar gracias te hace grato

“Existen dos ingredientes fundamentales en el logro de la felicidad, estos son: el tener lo que se quiere y apreciar lo que se posee”.

Larsen y McKibban

La gratitud ha merecido durante años ser la protagonista de las festividades de millones de personas en un inmenso país como Estados Unidos. Las razones culturales y el comportamiento de la tradición han sido ampliamente estudiados, así como el movimiento comercial alrededor del último jueves de noviembre, fecha en la cual el pueblo americano celebra el día de Acción de gracias.

En conjunto con la esperanza, el humor, la espiritualidad y el aprecio por la belleza, la gratitud conforma la virtud de la trascendencia, ha sido definida en el diccionario de virtudes y fortalezas de Seligman y Peterson como estar consciente y agradecer las cosas buenas que a uno le pasan y tomarse el tiempo de expresarlo. En los estudios preliminares realizados por el equipo de la Dra. Maria Elena Garrasini de la Universidad Metropolitana de Caracas, han conseguido que la fortaleza que se presenta con mayor frecuencia en los venezolanos es la gratitud.

Los hallazgos más importantes obtenidos hasta el presente nos indican que la gratitud se asocia a mayores niveles de bienestar subjetivo y físico, implica  procesos de pensamiento que resaltan los aspectos bondadosos del mundo, social y de la vida en general y facilita el desarrollo de vínculos positivos.

También nos permite reconocer los aspectos pasados y presentes positivos, aquello que nos ha beneficiado de algún modo y que por lo tanto, ha otorgado un significado agradable a nuestra existencia y representa una habilidad primordial para desarrollar y mantener niveles adecuados de bienestar emocional, satisfacción y calidad de vida. Se asocia, pero no es equivalente al optimismo, la esperanza o la vitalidad, empatía, satisfacción con la vida y felicidad, y existe una diferencia entre la gratitud y el sentimiento de estar en deuda con otros.

A continuación les resumo un estudio en el cual separaron varios cientos de personas en tres grupos diferentes. El grupo número uno llevaba un diario de los eventos que experimentaban durante el día, ya fueran buenos o malos. El grupo dos llevaba un diario de todas las experiencias desagradables y negativas del día. Al grupo tres se le indicó llevar una lista diaria de todas las cosas por las que estuvieron agradecidos ese día, es decir, un diario de gratitud.

Como resultado del estudio, el Grupo de Gratitud, el número tres, tuvo una ventaja cuantificable física, psicológica y espiritualmente. Física, pues sus integrantes ejercitaron más, tuvieron menos síntomas físicos y durmieron mejor. Psicológica, porque reportaron mayores niveles de alerta, entusiasmo, determinación y energía, experimentaron menos depresión y estrés, así como altos niveles de optimismo y satisfacción por la vida, sin negar los aspectos negativos.

Espiritualmente, estuvieron más dispuestos a ayudar a los demás, fueron menos envidiosos de los otros, menos materialistas, más generosos, más dispuestos a asistir a servicios religiosos y a comprometerse con actividades religiosas.
 

agradecer¿Cómo se cultiva la gratitud?

Existen tres ejercicios sencillos que han demostrado ser muy efectivos para cultivar el hábito de la gratitud. Estos son: escribir un diario de gratitud, escribir una carta de agradecimiento y agradecer siempre y en todo momento.

1. Diario de gratitud

Cada noche, antes de acostarte, dedica por lo menos 10 minutos a escribir acerca de tres cosas por las que estás agradecido…. Estas pueden ser grandes/generales tales como: estar vivo, poder ver y disfrutar los colores de la vida, disfrutar un amanecer/atardecer, estar sano, contar con el amor y la amistad de personas a las que aprecias, etc.

También pueden ser tan específicas como: recibir buenas noticias de un ser querido, recibir elogios por un trabajo bien desempeñado, disfrutar tiempo con personas especiales para ti, –tu esposa, esposo, hijos, amigos–, aprender algo nuevo, conversar con una persona de la que aprendiste algo nuevo, una caricia de un ser amado, la sonrisa de un niño, etc.

Trata de escribir tu diario de gratitud cada día. Quizá al principio pueda parecer incómodo escribir acerca de esas cosas, pero no te preocupes, después se te hará más fácil y natural, lo importante es que continúes con este ejercicio.

2. Carta de Agradecimiento

Piensa en una persona que ha contribuido a tu vida de manera muy especial y a la que no le has agradecido formalmente. Escribe un carta a esa persona agradeciéndole por su contribución en tu vida y por los beneficios que haz recibido de ella. Escribe como te sientes gracias a los “regalos” que recibiste de ella. Busca a la persona y si te es posible léele personalmente la carta. Toma el tiempo para disfrutar de los sentimientos y emociones que te provoca el agradecerle. Las investigaciones indican que el bienestar generado por esta acción puede durar hasta 6 meses después de haberla realizado.

3. Agradecer siempre y en todo momento

Establece el hábito mental de agradecer siempre y en todo momento. Busca activamente los detalles y las acciones de otras personas para ayudarte y/o hacerte sentir bien y agradéceles. Este ejercicio te ayudará a desarrollar y fortalecer en ti el hábito y una mentalidad de agradecimiento. Practicando de manera consistente estos ejercicios cada día fortalecerás en ti el agradecimiento a la vida, las personas y con esto cultivarás el hábito de ser feliz.

 



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