Deja de retener cosas, y comienza a soltar

Deja de retener cosas, y comienza a soltar

En estos días es común escuchar o leer la frase “soltar y dejar ir”. La mayoría de las veces no comprendemos qué es eso que hay que soltar.

En este artículo vamos a tratar de explicar qué significa “dejar ir”. La idea es abrir espacio, así como cuando limpiamos el clóset de la ropa y los zapatos que ya no usamos, para poder recibir lo nuevo. Hacer espacio en nuestra mente y corazón, y estar abierto a las oportunidades que nos brinda la vida, es dejar ir.

Cuando nos empeñamos en retener cosas, así como emociones, enmarcamos nuestra vida en el pasado y vivimos atados a lo que pudo ser y no fue. Perdemos toda oportunidad aquí en el presente. Por eso es importante soltar y dejar ir. Para poder lograr esto hay que estar presentes, observar con atención y darnos cuenta de las señales que la vida, Dios o el universo nos va dejando, como pequeñas migas de pan.

A veces, cuando nos empeñamos y queremos a toda costa lograr algo que no se nos da, estamos reteniendo. En lugar de fluir y ver el resto de oportunidades que se nos abren por delante, nos exigimos tanto y deseamos tanto imponer nuestra voluntad que nos perdemos de las pequeñas señales que nos dicen: “eso no es para ti”, “no es el momento”. Es entonces cuando comenzamos a llevar una carga muy pesada que nos va hundiendo en la frustración y la desmotivación.

Esto nos puede suceder en cualquier ámbito de la vida, en nuestro trabajo, en nuestra relación de pareja o con nuestras amistades, con nuestro emprendimiento, con los hijos, con todo lo que podamos imaginar.

En ocasiones, resulta más efectivo dejar que todo siga su camino, entendiendo que hay situaciones o cosas que surgen de manera natural, sin necesidad de forzarlas. Es casi mágico cómo la armonía llega a nuestras vidas cuando empezamos a soltar y vivimos sin aferrarnos a alguien o a algo. Eso nos abre un camino lleno de aprendizaje y nuevas experiencias que al final nos muestran que todo tiene un momento en nuestras vidas.

Soltar y dejar ir es casi un arte, y es con la práctica diaria que se logra. Intentándolo desde lo que puede tener un pequeño significado hasta lo que creemos es más importante y trascendental. Cuando aprendemos a soltar, nos damos cuenta de que la mayor atadura la tenemos en la mente; que son nuestras creencias las que verdaderamente nos limitan. Eso y pensar en lo que otros puedan opinar es lo que nos condena a una vida monótona y sin oportunidades, y dejamos de hacer lo que realmente queremos.

La premisa es dejar ir para dejar llegar, soltar para recibir lo nuevo, dándonos cuenta de que hay cosas que no podemos cambiar, y tomar acción para mejorar lo que sí podemos. Dejar ir lo que nos hace daño, aquello que nos presiona y nos estresa por más pequeño que parezca. De esta manera, estamos impulsando nuestro amor propio y limpiando el camino en el presente para vivir mejor en el futuro.

La vida es un balance entre lo que recibimos y damos. Así como la felicidad, también consiste en dejar de retener. Así que haz lo que amas, exprésate cuando algo no te guste, cámbiate de trabajo si ya no te satisface, deja de analizar tanto, abre tu mente, atrévete a conocer personas nuevas, viaja… en otras palabras, disfruta la vida, es así de simple. Y cuando quieras algo y no resulta, déjalo un rato, no significa que lo olvides por completo, solo obsérvalo y observa lo demás que hay a tu alrededor, y toma una mejor decisión, si es para ti se dará sin complicaciones.



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