¡Deja de revisar tu smartphone!

La tecnología ha cambiado nuestra vida y nos permite hacer cosas que hace unas décadas eran imposibles. En materia de comunicación, smartphones, computadoras y otros dispositivos electrónicos nos permiten estar «cerca» de nuestros seres queridos, estar «disponibles» prácticamente en cualquier tiempo y lugar. Sin embargo, esta permanente conexión nos mantiene alejados de lo que está sucediendo alrededor.

Recientemente se ha creado el término «phubbing«, o el acto de menospreciar a quien nos acompaña al prestar más atención al móvil u otros aparatos electrónicos que a su persona. ¿Alguna vez te has quejado con alguien por incurrir constantemente en ello? ¿Cuántas veces has sido tu el blanco de los regaños? ¿Cuántas veces sales con tus amigos y han dejado de conversar por estar revisando constantemente su teléfono?

De igual forma, algunos científicos han creado la escala PUMP (o Usos problemático de los teléfonos móviles, en español), que mide el impacto negativo de las aparatos en nuestro comportamiento, con algunas similitudes respecto a los usados en escalas para el abusos de ciertas sustancias. Aunque ésta condición de sobreuso no ha sido reconocida como un síndrome diagnosticable y con todo un amplio espectro de impacto y áreas de tratamiento y estudio.

En algunos estudios recientes dan cuenta sobre el peso que una rápida mirada al móvil, un descuido mientras se comparte una conversación, tiene en los conflictos y roces dentro de nuestra relación de pareja. Por otro lado, hay una estrecha relación entre una baja satisfacción de vida, cuadros depresivos y otros conflictos y un elevado uso de dispositivos.

Los efectos también se reflejan en el cuerpo, especialmente en el cuello, al presentar las llamadas lesiones repetitivas por estrés (RSI, por sus siglas en inglés). El uso del teclado de la computadora, pero también el constante movimiento y teclear en los teléfonos o tabletas ocasionan estas molestias que podrían tener consecuencias más duraderas en nuestra salud física.

Ahora, todo suena muy obvio, pero ¿quieres saber cómo puedes hacer para reducir el uso de tu teléfono móvil? La respuesta son aún más elementales y debes repetirlas como un mantra (y, claro está, practicarlas hasta que se conviertan en un hábito):

  1. No confundas productividad con adicción: Muchos creen que por revisar constantemente el teléfono están siendo productivos. Sin embargo, suele suceder que no hacen más que estar vagando entre los feeds de sus redes sociales sin que nada le despierte mayor interés.
  2. Silencia el loop: Los sonidos de alerta son una tentación para decir que vas a revisar el celular «un momentito» y luego puedes pasar horas metido en la pequeña pantalla. Quizás en el trabajo no puedas desconectarte tanto, pero al menos las horas que estés en casa prueba con silenciar la mayoría de las notificaciones y solo dejar un par importantes. Solo revisa cuando tengas tiempo, cuando ya te hayas relajado un rato o terminado tus obligaciones.
  3. Haz un horario: Esto complementa el punto anterior. En la medida de lo posible, establece momentos en los que revisarás el teléfono, así como cuánto tiempo dedicarás a hacerlo.
  4. El teléfono en su lugar: Una de las ventaja de los smartphones es su movilidad, poder llevarlo contigo a todos lados. Esta aparente ventaja se convierte en un obstáculo cuando quieres limitar su uso. Define lugares fijos en los que estará tu teléfono, y serán esos espacios en los que podrás utilizarlo sin que interrumpa tus actividades diarias. La más importante, evita llevarlo a la cama y dormir con él encendido muy cerca de ti, varios estudios han reseñado sobre su impacto negativo en el ciclo de sueño.

Y tú, ¿has intentado reducir el uso del teléfono? ¿Qué técnicas has usado para ello? Comenta y comparte tu experiencia con nuestra comunidad.



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