Déjate sorprender por la vida

Una condición del ser humano es ser controlador absoluto de todo lo que lo relaciona, unos en más medida que otros pero a fin de cuentas todos queremos ese control, y como he escrito antes eso es imposible puesto que nada en este plano lo podemos controlar.

En tal sentido estuve pensando en que ese querer controlarlo todo viene dado del miedo de que las cosas que deseamos, queremos, anhelemos, no se nos den.

Cuando conocemos a alguien y esa persona nos gusta, tendemos a querer controlar y forzar las cosas sin permitirle a la energía del universo que haga su trabajo, es decir, que fluya.

Por eso hoy te invito a que pongas de tu parte y ¡déjate sorprender!

Para hacerlo debes quitar de ti las expectativas, esto es primordial, las expectativas son reacciones que pretendemos tener dado a que algo se de cómo queremos, tener expectativas es una forma de controlar, porque te haces una idea de algo que por cierto lo más seguro no es lo que imaginas. Cuando dejamos de tener expectativas nos abrimos a esperar y no a desesperar, parece un juego de palabras pero es una realidad, ser paciente es una disciplina, muy pocas personas nacen pacientes, en mi caso siento que ha sido la prueba de mi vida, por eso te invito a superarla conmigo.

Cuando decidimos dejarlo todo en manos de Dios, del Universo, de la Energía, etc. nos quitamos la expectativas, sacamos de nuestro sistema la desesperación y la impaciencia, porque asumimos que no está en nuestras manos, y de que todo será de acuerdo a esa voluntad divina y no la mía, creyendo con absoluta convicción que todo lo que Dios quiere para mi es lo mejor y por supuesto sabiendo que me lo merezco de corazón.

Al dejarnos sorprender por la vida, vivimos con una actitud más calmada, absorbiendo cada vivencia como única y ciertamente lo es, dejamos que el universo trabaje por nosotros, se erradica la ansiedad, y disminuye el estrés, estamos dispuestos a que lo que queremos llegue pero que llegue en el momento que debe ser, no en el momento que yo quiero, sino en el momento donde sabré valorar e identificar eso que tanto deseo.

La clave de dejarnos sorprender es entender que todo lo que nos ocurre bueno o malo en la vida es para nuestro crecimiento y esto solo ocurrirá cuando no forzamos las cosas, cuando dejamos que esa energía que gobierna al mundo cumpla con su función, así tendremos la certeza de que lo que sucede es merecimiento y lo que no, es por el bien de nosotros, sin remordimiento ni culpa, tenemos que tener claro que una cosa es poner todo lo que esta de mi parte y otra es forzar las situaciones, la diferencia está en que al hacer todo lo que esta de mi parte para que algo ocurra sé hasta qué punto depende de mí y cuando ya no depende de mí, forzar es no identificar esa diferencia e insistimos para que algo se dé sin hacer caso a las señales hasta que lamentablemente lo que queríamos se aleja o se da pero no de la forma que queríamos y terminamos perdiéndolo o acarreándonos un mal.

Cuando dejamos que todo fluya las sorpresas siempre son positivas porque aunque no logremos lo que queremos sabemos que algo mejor está por venir, las sorpresas que no son buenas son consecuencia directa de forzar las situaciones.

“La vida es aquello que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes”

Imágenes colaboracion de @maithesofia the Origami challenge



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