¿Deprimido o celíaco?

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¿Con frecuencia te sientes fatigado/a sin importar cuán bien hayas dormido? ¿Tienes frecuentes dolores de cabeza? ¿Padeces diarrea tan a menudo que has llegado a pensar que es así como tu cuerpo funciona?

Has visitado médicos durante años para tratar de obtener una respuesta y los diagnósticos han sido: síndrome del intestino irritable (IBS), migraña, intolerancia a la lactosa, ansiedad y depresión. Ningún tratamiento ha logrado curarte, solo apenas callar un poco los síntomas. ¡Cuidado! Quizás lo que tengas es la enfermedad celíaca.

¿Qué es eso? Te preguntarás…

La celiaquía o enfermedad celíaca es un trastorno autoinmune detonado por el gluten, una sustancia que se encuentra en el trigo, la cebada, el centeno y la espelta. El gluten causa daño a las vellosidades del intestino delgado, las cuales ayudan a que el cuerpo digiera y absorba los nutrientes de los alimentos. Cuando estas se dañan, son frecuentes la diarrea y el estreñimiento. A pesar de comer bien, tu cuerpo no se está nutriendo. Eso explica la fatiga, la dificultad para mantener un peso saludable y hasta la depresión.

Se estima que más del ochenta por ciento de las personas que tienen la enfermedad celíaca no están diagnosticados o están mal diagnosticados. Lamentablemente, las estadísticas reportan que puede llevarle a una persona promedio de seis a diez años obtener un diagnóstico preciso.

Es importante obtener un diagnóstico. Si no se trata, no solo la persona se siente miserable, sino que la enfermedad puede conducir a la osteoporosis, problemas de tiroides, infertilidad e incluso algunos tipos de cáncer.

Si sospechas que puedes tener la enfermedad celíaca, consulta al médico cuanto antes. Toma en cuenta que la misma tiene una base genética, así que si tienes algún familiar cercano que la padece, asegúrate de compartir esa información. Un análisis de sangre y tal vez una biopsia del intestino delgado pueden confirmar si tus sospechas son correctas.

Si obtienes resultados cuestionables, otra prueba sencilla es simplemente descartar todo alimento con gluten de tu dieta por lo menos durante un mes y observar qué pasa. Algunas personas son sensibles al gluten, aunque los resultados de los exámenes médicos sean negativos. Si los síntomas disminuyen y te sientes mejor, esto puede ser diagnóstico suficiente.

No existe una cura conocida en este momento. No hay ninguna píldora o jarabe ni cirugía que pueda prevenir o reparar el daño. Pero hay una manera de manejarlo. Dado que el problema es causado por el consumo de gluten, una dieta libre de él puede cambiar tu vida. No es fácil. Significa renunciar al pan, las pastas, tartas y pasteles. Esto quiere decir que la pizza y la mayoría de las comidas rápidas y fritas serán cosas del pasado. Libre de gluten significa exactamente eso: sin gluten de ningún tipo.

Las personas que han iniciado y han permanecido con una dieta libre de gluten reportan que se sienten más saludables, con más energía y de mejor ánimo. Asimismo, a menudo señalan que hacer trampa aunque sea un poco (con un bocado de pizza, simplemente un poco de pastel o comer alimentos fritos aunque le raspen la capa de harina) puede enviarlos derecho al baño o hacer que se les desate una urticaria. Pronto aprenden que no vale la pena.

Afortunadamente, la industria alimentaria está respondiendo. Los productos sin gluten, aunque a veces solo se encuentran en tiendas especializadas en alimentos naturales, cada vez se abren más paso hacia las tiendas locales de comestibles. Opciones sin gluten se pueden encontrar en muchos menús de restaurantes. Algunas pizzerías están incluso haciendo la base de harina sin gluten.

Comer libre de gluten significa encontrar sustitutos para los alimentos que lo contienen. Harina de arroz a menudo funciona bien en lugar de harina de trigo como espesante. Hay pastas en el mercado que están hechas de maíz o de harina de arroz. Si quieren galletas o aperitivos, optan por los hechos de papa, arroz o maíz. Si te enfocas en lo que puedes comer (frutas, verduras, carne, pescado y pollo, patatas, arroz, quinua, nueces y soja) en lugar de lo que no puedes, realmente puedes cuidar muy bien de ti mismo/a.

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