Desayuna temprano y gana

Por la Lic. Magda García Narváez, gerente de Salud
del Centro de Atención Nutricional Infantil Antímano (CANIA)

Tomar un desayuno equilibrado y suficiente es un hábito que trae grandes beneficios a la salud. El secreto es combinar alimentos saludables, variados y sabrosos para comenzar el día.

En el Centro de Atención Nutricional Infantil Antímano (CANIA) orientamos y sensibilizamos a las personas sobre buenos hábitos de alimentación y en este sentido llevamos a cabo recientemente una campaña educativa titulada «Desayuna temprano y gana».

Esta iniciativa pretende concientizar a padres y niños sobre la importancia de un desayuno que aporte los nutrientes y la energía necesarios para iniciar temprano el día.

En nuestras consultas siempre recomendamos desayunar temprano, lo cual es especialmente importante en el caso de los niños, cuyos requerimientos nutricionales son elevados por el crecimiento, la actividad física y las demandas académicas.

Los niños que no desayunan tienden a rendir menos en las actividades escolares, su comprensión es limitada y su crecimiento puede retardarse. En definitiva, la falta de hábitos de alimentación saludables puede significar un obstáculo para el aprendizaje, el desarrollo y el crecimiento normal de los niños; y puede afectarlos para toda la vida.

Es por ello que es fundamental que los padres se preocupen por los alimentos que ingieren sus hijos. Desde muy temprano es ideal educar a los niños en cuanto a la importancia de una sana alimentación. No olvidemos que los niños ven y aprenden en casa, y si desde pequeños los acostumbramos a alimentarse de forma adecuada, serán unos adultos sanos y con hábitos de alimentación óptimos.

Tdesayuna-Caniaodas las comidas son importantes, sin embargo el desayuno por ser el primer alimento del día y con el cual se interrumpe el ayuno de la noche, lo es aún más. Del desayuno obtenemos la energía que nos permite desempeñar mejor las actividades físicas y mentales que nos exige el inicio del día.

Debemos señalar que no hay alimentos buenos ni malos, sino exceso o deficiencia en las cantidades y en el número de comidas, así como poca variedad en los alimentos seleccionados o monotonía en la forma de prepararlos.

Idealmente la alimentación diaria incluye: desayuno, almuerzo y cena, con dos o tres meriendas. Un desayuno nutritivo y equilibrado puede incluir cereales, como pan, avena, arepas; una fruta o verdura, y algún alimento rico en proteínas como huevo, jamón, leche, queso o yogurt. En cuanto a los jugos, la recomendación es preferir los naturales y sin agregado de azúcar.

Ya lo sabes, ¡desayuna temprano y gana!, y ocúpate de enseñar a tus pequeños la importancia de un buen desayuno, suficiente y equilibrado, para arrancar el día con toda la energía que requieren.

 



Deja tus comentarios aquí: