Descubre la fuerza creadora del poder de la intención

Descubre la fuerza creadora del poder de la intención

“Voy a intentar”, dicen las personas. Sucede que intentar no funciona, porque lo que mueve al mundo (y tu vida) es el poder de la intención: la habilidad de conectar tu impulso y tus ideas con la acción.

Este poder constituye una de las principales habilidades de las personas exitosas: creen en algo, lo procesan, lo piensan, lo idean y lo ponen en movimiento. Pequeños movimientos al principio, uno detrás del otro, en una secuencia positiva hacia adelante, para concretar eso que, hasta ayer, era solo un sueño.

Además de creer y confiar, hay varios escalones que subir para vivir de acuerdo con el poder de la intención.

  • De la decisión a la acción

La intención es una fuerza invisible que permite a muchas personas alcanzar el sentido en sus vidas; proyectar sus metas y conseguirlas, y crear una vida más dichosa y abundante en todos los aspectos. ¿Todo eso con solo una intención? Así es: con una intención puesta en acción.

La mayoría de las personas lo utilizan cotidianamente… en negativo: por eso el mundo está poblado de personas resentidas, envidiosas, culposas y que evitan hacerse cargo de su responsabilidad, ya que, aunque no lo reconozcan o sepan, están cocreando esa realidad en sus vidas (aunque le echen la culpa a los demás).

Así como lo haces en un sentido negativo para ti, puedes transformarlo en positivo activándolo a conciencia para obtener el mejor resultado posible en cada situación.

  • Activación desde adentro

Para activar el poder de la intención es necesario despertar tu parte intuitiva y evitar dejarte llevar por el ego, según describe Wayne Dyer, el reconocido psicólogo norteamericano y autor de decenas de libros.

La primera etapa es la disciplina. Es el entrenamiento necesario para que tu mente, cuerpo y emociones actúen como lo desean tus pensamientos. Una clave sencilla para lograrlo es hacer mucho más de lo que te funciona, y cada vez menos de lo que no te funciona en cada ámbito de la vida.

La segunda, sabiduría. Se trata de mucho más que conocimiento intelectual; tiene que ver con inteligencia emocional, que es la forma de representarte el mundo y actuar en consonancia. La sabiduría te ayudará a tener paciencia mientras vas activando el poder de tu intención. Los pensamientos negativos podrán rebelarse y aparecer —casi como caprichos indomables— una y otra vez.

La tercera es el amor. Aquí es importante distinguir del amor romántico, asociado con la pareja, y enfocarse en el sentido total del amor, de la entrega, de la aceptación propia y de los demás. En el mundo de relaciones, es importante que te enamores de tu proyecto, de tus ideas, de tu vida, de tu hogar, de tu trabajo por más que no cumpla todos los requisitos que quisieras. Este principio es muy poderoso para cambiar situaciones y transformarlas en algo más cercano a lo que anhelas.

La cuarta etapa es la entrega. Aquí es donde yace la intención, dejando que tu cuerpo y tu mente no tengan más la batuta, y empiece a actuar el poder invisible que hace que tu vida se vaya alineando en concordancia con tus pensamientos elevados y positivos. Muchos le llaman a esta etapa la conexión con el alma, puesto que te da, a la vez, una gran certeza de que estás en el camino apropiado.

  • Más recursos prácticos para conectar el poder de la intención.
  • Cuida tus pensamientos. Crean tus estados de conciencia, y estos, tu realidad.
  • Cuida tus relaciones. Los entornos te modifican. Elige bien con quien compartes tu vida, los procesos internos y tus momentos.
  • Practica meditación y técnicas de serenidad de espíritu. Hay mucho disponible, y puedes empezar ahora mismo cerrando los ojos durante un minuto, inspirando y espirando profundamente. Mantén una imagen positiva y luminosa en mente. Eso es todo. Expándelo tanto tiempo como quieras, haciéndolo un método que funcione para ti.
  • Reconoce las vibraciones. Hay energías que te afectan de manera especial. Cuando vibras con el poder de la intención aprendes a desapegarte de ellas, y encauzar un mejor proceso en beneficio de todos los involucrados.
  • Limita tu consumo de bienes materiales. Si tienes abundancia de objetos, ropa, libros y cualquier cosa que no utilices, hazlos circular en aquellos que necesitan.
  • Cuando das, recibes mucho más. Este principio universal de dar y recibir se aplica al poder de la intención. Planta buenas intenciones permanentemente, y observa el resultado.
  • Rodéate de personas que te fortalecen. Siente su energía nutritiva, y promueve ese intercambio.
  • Sé específico al pedir tus intenciones. Muchas personas esquivan conseguir lo que quieren porque son confusos en este aspecto. Un error frecuente es enfocarse en lo que no quieren en vez de en lo que quieren.


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